En diálogo con El Termómetro, Adrián Noriega, vocero de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), analizó la situación actual del sector y se refirió a la reducción de gente que viaja en colectivo: “La baja que se ha dado es de entre 18 y 23 por ciento si lo comparamos con el año anterior”.
En primer lugar, el representante de la CEAP explicó que “es un dato preocupante para la economía de las empresas pero también para la del país” y señaló que con “la cantidad de pasajeros se mide la evolución o estancamiento de la economía laboral”, a lo que entendió que “se nota que dejan de viajar por falta de empleo”.
Determinó que “los factores son múltiples”, entre ellos que “el boleto ha subido o se ha actualizado al nivel real, es insuficiente el ingreso, la modalidad home office influyó, hay personas que caminan 10 o 20 cuadras o viajan en bicicleta, las plataformas que llevan de a tres o cuatro pasajeros”. “Es un combo de realidades que ha hecho esta baja”, interpretó.
“El gobierno de Jorge Macri y Axel Kicillof acompañaron el valor de la tarifa con el incremento inflacionario, incorporando un dos por ciento adicional, pero sigue siendo insuficiente. El valor real del boleto mínimo debería costar 1900, que es el que estaría si no hubiera sistema de subsidios, y está bajo aún a pesar de los incrementos de los últimos meses”. expresó Noriega, que además agregó que “el 60 por ciento está subsidiado” y que «CABA y GBA subsidian menos que el Gobierno nacional”.
Por otro lado, detalló que “hace dos años que se vienen reduciendo las frecuencias”, aunque aclaró que “no en horas pico”. Señaló: “En las demás se ha extendido y en determinadas franjas los colectivos en el conurbano y AMBA no circulan prácticamente porque no hay pasajeros. Es un ajuste para sostener la empresa y disminuir el impacto de la crisis, la prestación no es cero”.
Distinguió que en los domingos, si bien “es una baja más amplia que otros años”, es “normal porque históricamente son días que hay muchos menos pasajeros” y es una “forma es ahorrar dinero con menos colectivos en las calles para no consumir combustible y menos posibilidad de que haya hechos de inseguridad”.
“Las autoridades competentes lo saben. No efectuamos reclamos, no porque estemos bien, sino porque estamos cansados de solicitar reuniones y distintos planteos para mejorar la situación de la economía de las empresas, no solo por la tarifa, también para definir qué conviene: mantener el volumen de pasajeros o aumentar el boleto con menos pasajeros. Tenemos dificultades para pagar sueldos, para comprar combustibles, mantener unidades y renovarlas”, comentó.


















