La causa de santificación del obispo Jorge Novak, primer titular de la Diócesis de Quilmes, quedó formalmente paralizada tras una decisión del Vaticano que revocó la autorización para continuar el proceso canónico. La medida fue comunicada oficialmente por el Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, quienes impulsaban el proceso iniciado en 2017.
Según el comunicado difundido por la diócesis, el 13 de octubre de 2025 el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, resolvió retirar el nihil obstat, requisito indispensable para avanzar en la investigación sobre la vida y virtudes del llamado “Siervo de Dios”. La decisión, se indicó, se tomó tras analizar la documentación enviada desde Argentina y ante la existencia de un posible procedimiento canónico que no habría sido llevado a cabo por Novak en relación con la conducta de un sacerdote de la diócesis.
No obstante, el propio prefecto aclaró que la resolución “no expresa ningún juicio moral” sobre la vida, las virtudes ni la acción pastoral del obispo. En ese sentido, el comunicado remarca que Novak mantiene su condición de “Siervo de Dios”, título que la Iglesia otorga en la primera etapa del camino hacia una eventual canonización.
Desde Quilmes, la noticia fue recibida con pesar. Tanto el obispado como la congregación a la que pertenecía Novak manifestaron su “dolor” por la interrupción del proceso, aunque reafirmaron su valoración espiritual y pastoral del obispo, ampliamente reconocido por su compromiso con los derechos humanos y su cercanía con los sectores más vulnerables durante los años más oscuros de la historia argentina reciente.



















