El secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA) e integrante de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Salud, Hernán Corredoira, habló con El Termómetro acerca de la eliminación del Plan RemediAR y del paro de 72 horas médicos de cabecera de la obra social estatal para adultos mayores.
El dirigente gremial explicó que el programa RemediAR consiste en la “asistencia de medicamentos para personas que no tenían ningún tipo de cobertura médica, que es un montón de gente, alcanza a cerca de 6 millones de argentinos que no están en una posición de elegir y necesitan sí o sí la atención del Estado”.
“Es una línea que viene manteniendo este gobierno que es ajustar a la salud pública no por un principio de eficiencia económica, este principio de ajuste es para llevarnos a los seguros de salud que se aplica en países como Estados Unidos. Es cambiar el principio solidario de salud argentina por un principio financiero. Si aportaste a un seguro de salud según lo que aportaste es el tipo de servicio de salud que vas a recibir. Mario Lugones (el ministro de Salud de la Nación) en noviembre de 2024 hablaba de un seguro de salud para trabajadores y uno para la vejez para el que el trabajador va a tener que aportar”, sostuvo sobre el cierre de esta política.
Aunque admitió que “el sistema venia teniendo falencias porque las partidas de medicamentos no estaban llegando como correspondía, hay un estimado que está afectando a 6 millones de personas”. “Con esta eliminación van a tener que ir a pedir los medicamentos a los hospitales públicos que no los van a poder proveer porque ya hay falta de insumos.
En otro orden de temas Corredoira indicó que el paro de médicos de cabecera y odontólogos de PAMI “es un llamado de atención para que se den cuenta que esta modificación que están haciendo es insostenible” y marcó que “lo que están cobrando es ridículo, un alfajor para atender un afiliado, 2.100 pesos”. Sin embargo aclaró que, igualmente, los profesionales en esta medida de 72 horas “van a atender casos de urgencias”.
“El sistema ha llegado a un punto crítico donde uno no se puede dar salud sin proveer los fondos. Una persona con 85 años sin atención médica, ¿cuál es su panorama? Van a tener que ir al hospital público que se va a abarrotar. PAMI va a perder médicos de cabecera, van a renuncia, y los que se queden van a cobrar copagos para recibir cualquier tipo de atención. Estas medidas están rozando el abandono de persona”, advirtió.
En ese sentido, el titular de SUTEPA entendió que “PAMI y el programa Remediar no pueden ser la variable de ajuste para presentarle al FMI”. Tampoco avizoró una solución en el corto plazo: “Si veo lo que pasó con las universidades o discapacidad que tuvieron que recurrir a la Justicia, por más mesas de dialogo que haya si el gobierno no asume que tiene una responsabilidad sobre la salud pública de los sectores más vulnerables no va a quedar otra que seguir escalando el conflicto. Si no tomamos noción que la discusión de la salud pública tiene que estar sobre la mesa, nos vamos a levantar un día sin salud pública y los argentinos no queremos eso”.





















