El Concejo Deliberante de Avellaneda aprobó por mayoría el presupuesto del municipio para el ejercicio 2026 y las ordenanzas fiscal e impositiva que determinan la cantidad y el valor de las tasas municipales para el próximo año.
En una jornada que comenzó con una Asamblea de Mayores Contribuyentes para la suba de tasas, la cual según la ordenanza que rige hace dos años marca un incremento que será mensual y estará atado al Índice de Precios IPC que hace el INDEC, sobre la base de una alícuota que es del 1,3 por ciento sobre el valor del inmueble.
El presidente del bloque Juntos Maximiliano Gallucci adelantó el voto negativo y consideró que el proyecto «tiene las mismas deficiencias y problemáticas» que en otros años. Marcó que el «aumento promedio de 2025 va a ser de un 57,3 por ciento contra una inflación de 22,4 por ciento, por lo cual hay una diferencia del 35 por ciento que gana el municipio», pero que «no se acompaña al que produce». «Somos uno de los distritos más caros y eso va a hacer que se recaude menos, van a haber más deudores, hay que laburar en una estructura distinta», redondeó.
Por ese lado, el edil de Avellaneda Primero, Damián Paz, si bien reconoció que atar las tasas al IPC dio previsibilidad «algunas cosas se fueron por encima de la inflación». Cuestionó un incremento en los gravámenes a los anuncios de publicidad para sitios de apuestas online y propuso prohibir los casinos web. Su voto fue en contra, como los de la concejal de La Libertad Avanza Patricia Ventosa, del PRO Yésica Argañaraz y de Unión y Libertad Arnaldo «Pepo» Díaz.
Desde el oficialismo, María Garibaldi defendió la iniciativa y afirmó que «si se mantiene es porque siempre fue eficiente, se hace el trabajo de mejorarla y sacar cuestiones obsoletas». Destacó que se eliminan tasas a camiones de cargas, multas de derecho a la construcción, que se agregan tasas a zonas de los puertos y se hacen exenciones a jubilados y pensionados. «Es equilibrada y el vecino sabe que lo que tributa le llega. Se trata de compensar y tener una sociedad más justa porque sabemos que van a venir años complicados», agregó. La votación terminó con 31 votos negativos y 8 en contra.
Más adelante se debatió el presupuesto, Gallucci tomó la palabra y marcó que el cálculo de erogaciones tiene “las problemáticas de siempre” y que, debido a las facultades delegadas, hace “que sean letras muertas”. Manifestó en que según el expediente se “va a gastar menos que en 2024, con aumento promedio de las tasas de 30,2 por ciento”. “Eso hace que votemos una cuestión testimonial, Avellaneda tiene un problema de plata y prioridades”, afirmó.
Paz también manifestó su disidencia y observó que “el tema Salud está medio relegado y lo que se destina a las PyMEs es ínfimo”. Argañaraz apuntó por la cantidad de secretarías y denominó que el municipio es un “creador serial de puestos políticos con sueldos de nueve millones”. Ventosa y Díaz también comunicaron sus votos en contra del presupuesto de Avellaneda.
Garibaldi defendió la iniciativa y resaltó que las facultades delegadas para hacer “cambios en el presupuesto es para terminar las obras que nos robaron de la nación”. “En Planificación se redujo porque no tenemos las obras que nos tendrían que haber dado, pero equilibrado y los servicios se van a seguir dando porque es el compromiso del intendente”, aseveró. El titular del bloque de Unión por la Patria, José Alessi, aseguró que el proyecto “garantiza obras y programas de políticas sociales, inversión para el presente y semilla para el futuro”. La votación terminó 16 a 8, Benítez de URF acompañó a UP.
Entre otros expedientes se trataron y avalaron: una modificación de la ordenanza de prohibición de pirotecnia, un convenio con Provincia Microempresas S.A., para Préstamos a Microemprendedores del Banco de la Provincia de Buenos Aires, dos convenios con la Universidad de Buenos Aires y un «Protocolo de Actuación en Situaciones de Vulneración de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes».
Y se le dio el visto bueno para que se denomine «Inmuebles de Antigua Data» a aquellas superficies construidas en el partido que acrediten su preexistencia anterior al 11 de junio de 1985. La ordenanza está dirigida a construcciones y plantas industriales. Juntos planteó la abstención, Paz la negativa porque “se le baja el 50% de los derechos de construcción y no están obligados a adaptarse a los parámetros urbanísticos”. Ventosa también negó su aval porque deberían existir “zonas permitidas”. El mismo camino siguieron Díaz y Argañaraz. Garibaldi justificó que la normativa está para “regularizar las situaciones porque hubo muchos cambios urbanísticos y para ponerlas en valor y generar fuentes de trabajo en estructuras viables de ser productivas”.
Además se le dio un beneplácito, por mayoría, a la sanción de la Ley provincial N° 15.553, que prohíbe el corte de servicios públicos a asociaciones civiles sin fines de lucro, municipios, hospitales y escuelas públicas incluso si tienen deudas o aviso de corte. Fue rechazado por todo el arco opositor menos Benítez. También dijeron unas palabras de despidida los ediles que culminan sus mandatos en Avellaneda: Gallucci, Pedro Machado (1 de Mayo) y Marcela Caiafa (UP).





















