Sin margen para la unidad, el peronismo define sus listas para la interna

(por Ezequiel González)

Llegan días de definición para la interna peronista de Lanús y lo único seguro es que la unidad es la utopía de unos pocos. El Frente de Todos lanusense no solo llegará partido a las primarias, con por lo menos tres listas a la vista, sino que en los últimos días mostró que la ruptura es profunda e insalvable. De cara al cierre, se ultiman acuerdos y definen nombres, mientras se espera que algún (muy poco probable) acuerdo superestructural ordene el territorio .

Después de meses de rosca, el peronismo llegó a la última semana previa al cierre de listas en la mismas condiciones que atravesó esos meses previos. Hay tres candidatos lanzados, en plena campaña en la calle, más un sector que amenaza con presentar uno propio si no consigue un acuerdo mejor. La guerra de carteles se volvió algo habitual, con a maquinaria pejostista a pleno tapándose las caras unos a otros, en lugar de tapar los carteles del oficialismo amarillo.

Quizás la mayor expresión de la ruptura general que atraviesa lo que hoy es el Frente de Todos en Lanús se vio el sábado. El funcionario nacional, Camilo Vaca Narvaja, encabezó un acto de apertura de un local de su agrupación, “La Canga Gullo” en Monte Chingolo. Aspiraba a lograr una foto de unidad e invitó a los distintos sectores a participar del encuentro. Asistieron dos de los que se muestra como candidatos, Julián Álvarez y Omar Galdurralde. En pleno acto, el ex Secretario de Justicia de la Nación pidió que “los que nos llevaron a la derrota en 2015” (en alusión a Darío Díaz Pérez quien empuja la candidatura del ex concejal lomense) den un paso al costado, en pos de una nueva generación que viene a renovar el peronismo lanusense. El hombre de Lotería le contestó con la necesidad de unidad y le recordó que fue él quien perdió esa elección. Pero lo llamativo fue que uno de los referentes de Edgardo Depetri (derrotado en 2017 y 2019), el concejal Daniel Dragoni, parte del espacio de Álvarez, salió a cruzarlo y recordó a quienes “pusieron la cara” mientras otros “se borraron”.

 

La expectativa de unidad de Vaca Narvaja, no solo quedó trunca ante la ausencia los otros dos espacios en disputa, el Frente Renovador y el Movimiento Evita, sino que se le armó un conflicto interno en pleno acto a pesar de sus intenciones de acerca voluntades. La realidad muestra que no hay lugar para la unidad en Lanús y que la elección (sumada a la del PJ en diciembre) buscará ser, en algún punto, ordenadora.

Con esas diferencias internas, para el sábado se trabaja a contra reloj pulir acuerdos. Al igual que en 2019, el Ateneo Néstor Kirchner (el espacio que nuclea a las agrupaciones ultra kirchneristas) pondrá la cabeza de una lista. Luego de que no lo dejarán participar en 2019, Julián Álvarez camina el distrito desde hace meses, con base en los operativos provinciales, especialmente el área de salud, debido a la pandemia. El sector contra PAMI y ANSES local, con lo que se fortalece su participación territorial. En las últimas horas, selló un acuerdo con el Frente Popular Lanusense, que conduce Víctor De Gennaro, y el histórico hombre de la CTA podría acompañarlo en la lista. Algunos señalan que no todos dentro del espacio están conforme con la decisión de “ir con la Cámpora”, pero la realidad es que existe un acuerdo superestructura, entre Oscar De Isasi, líder de ATE bonaerense y Máximo Kirchner, por el que el sindicalista estará en la nómina del Frente de Todos, como candidato a diputado nacional.

El sector también sostiene conversaciones con el Frente Renovador, para repetir el armado de las últimas ejecutivas, en las que Nicolás Russo fue el primer candidato a concejal. Hasta hoy no hay nada cerrado. El massismo tiene dos ediles para renovar y en la lista solo entraría uno. En principio se habla de Marcela Fernández, que representa el espacio de José Luis Pallares, pero la decisión, como repiten, “es de Sergio Massa”. Al tiempo que, Russo espera que le garanticen su continuidad en la Cámara Baja de la Legislatura.

Además, el Ateneo sostienen un acuerdo con una parte del sindicalismo, como la CGT regional, a través de Edgardo Depetri. Una foto con Héctor Villagra, jefe de la Central y hombre de la UOCRA, abrió el paraguas dentro del kirchnerismo. “Todos tenemos que ceder, la Cámpora va a ceder su concejal en pos de los acuerdos”, cuentan, tratando de convencer al subsecretario de Obra Públicas de la Nación, que no va a poder tener dos ediles de su espacio entre los primeros cinco como él quería. Mientras, Natalia Gradaschi, la actual presidenta del bloque de concejales, y la voz en el HCD de la oposición, los últimos cuatro años, no tiene garantizado su lugar. Creen que con Provincia y Nación podrán dar contención a todos los heridos.

Enfrente, Agustin Balladares busca tapar todo lo que se mueva con un cartel. El funcionario nacional y hombre del Movimiento Evita se siente revitalizado por una serie de encuestas que lo empujan a nivel local, con mejor conocimiento y mejor intención de voto que sus rivales internos. Cerró una serie de acuerdos con distintas agrupaciones barriales y apuesta a dirimir la interna en la calle. Una ex precandidata a intendenta de 2019, Verónica Dell Anna ya se muestra cerca y con posibilidad de armar dentro del espacio. Pero una de sus principales armas es jugar con el rechazo que genera en varios sectores peronistas la presencia de Álvarez. La experiencia de 2015 dejó un tendal de heridas que todavía no sanan.

Es por eso que desde el Ateneo ven con (muy) buenos ojos la presencia de otras listas, como la de Omar Galdurralde, por el Partido Justicialista. Hombre que responde a Martín Insaurralde, llega en un acuerdo con Darío Díaz Pérez y el Pj a renovar el espacio. El temor en el kirchnerismo es que, si el sector del ex intendente queda solo y sin participar, traccione en contra de Álvarez. Sin embargo, y a pesar de este hecho de conocimiento general, tampoco hay posibilidad de un acuerdo Balladares – Galdurralde.

En pocos meses, el despliegue territorial que mostró el titular de Lotería y Casino habla que tiene un acompañamiento grande (alguna caja se abrió) y que su Jefe Político juega en serio y fuerte. Sin embargo, sigue siendo parte de una estrategia regional de Insaurralde. El Intendente de Lomas es uno de los negociadores en la mesa chica del FdT y no sería de extrañar pueda utilizar su presión en Lanús como moneda de cambio, si no logra los acuerdos que necesita.

Por otro lado, Díaz Pérez sabe que no puede darse el gusto de no jugar en la elección, si en diciembre quiere retener el Partido Justicialista de Lanús bajo su mando. Si bien varios patean la pelota para adelante, la misma interna legislativa podría replicarse en el PJ. Balladares irá por el partido, el actual secretario general actual, Gabriel Sandoval, es uno de sus principales socios políticos y podría buscar la presidencia. El Frente Renovador plantó lista en 2017, junto a algunos sindicatos, y si bien no le alcanzó fue una elección ajustada. El armado local de Julián Álvarez no lo descarta, es PJ es una herramienta electoral, sin embargo, desde el Ateneo aseguran que no les interesa. Mientras, el PRO construye una propuesta propia con peronistas que trabajan bajo el manto de Diego Kravetz, para quedarse con el partido, en lo que sería un golpe simbólico irremontable.

Salvo que haya un milagro superestructural y que la conducción Provincial del Frente de Todos decida ordenar a dedo, el peronismo de Lanús se encamina a una cruda batalla interna para definir las candidaturas. Y si bien no resolverá las incontables divisiones internas, un resultado claro en las PASO (atado al resultado de las generales) podría empezar a encaminar una conducción que pueda poner un candidato a intendente en 2023 sin tanta dispersión.

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