Trabajadores suspendidos denuncian extorsiones en la fábrica Gri Calviño

Trabajadores de la fábrica Gri Calviño de Florencio Varela denuncian la extorsión por parte de la empresa para que acepten un “acuerdo de flexibilización” que implicará una reducción salarial. Con un gran porcentaje de la planta suspendido, aseguran que no cumplen los convenios vigentes y aseguran que la estrategia de la firma es extorsiva ya que apuntan a imponer que si no aceptan perderán su puesto laboral.

“Estamos suspendidos desde el 20 de septiembre y desde ese entonces deciden hacer caso omiso de los acuerdos firmados y empezaron a hacer pagos que no corresponden al porcentaje de suspensión”, expresó en diálogo con El Termómetro Jesús, uno de los delegados.

Si bien el conflicto salarial existe desde la fusión de las dos compañías, se agravó en el último mes. Hasta el momento, según relataron, no pudieron conseguir “una categorización acorde al convenio” del sector metalúrgico. “Ahora están desconociendo el acuerdo y aprovechando la situación de suspensión (…) La empresa no cumple el convenio, que es del año 75, es una vergüenza que no se pueda cumplir: no superamos la canasta básica familiar con premios y todos”, describió.

Por estos días, la actividad en el predio fabril dedicado a la construcción de torres para generadores eólicos está paralizada. Sin embargo, el delegado señaló que “tienen adjudicado un proyecto donde la empresa está reteniendo las chapas en el puerto” y utiliza esa herramienta como mecanismo de extorsión.

“Nos extorsionan y dicen que si firmamos el acuerdo hay trabajo y si no, no”, precisó y recordó también que se trata de una multinacional que tiene presencia en 14 países, con lo cual, “dicen que si no firmás lo que pretenden, levantan todos y se van”.

Ante esta situación, esta mañana desarrollaron una asamblea previa a la audiencia que mantendrán este mediodía con representantes del Ministerio de Trabajo de Nación y de la Provincia. En tanto, mencionó que tienen el respaldo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)

“No nos queda otro camino que convocarnos, cumpliendo con los protocolos, pero creemos que quedarnos en nuestras casas y esperando que se dignen a respondernos de manera digital”, relató e insistió en que la preocupación es que los empresarios decidan irse y pierdan su fuente laboral.

“Nos quieren estrangular con el salario para formar algo que solo les sirve a ellos”, ratificó.

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