Con la mira puesta en el territorio, y enfrentado con las organizaciones sociales, Néstor Grindetti retomará una de las estrategias del ex Gobernador Eduardo Duhalde en los 90 para el trabajo comunal en el marco de un plan de contención. Con ayuda de Hilda Chiche Duhalde, pondrá en funcionamiento a las manzaneras para distribuir ayuda, con una «experiencia piloto» en la zona de Lanús este.
Esta mañana, la secretaria de Desarrollo Social, Noelia Quindimil, sobrina nieta del histórico intendente local, se reunió con la ex senadora nacional para delinear el inicio del programa que se planteó para el próximos 17 de julio. De la reunión también participaron
la directora del programa Más Vida, Viviana Lazarte y unas 15 orientadoras manzaneras de las zonas oeste y este del distrito.
«Esta reunión es una continuidad del primer encuentro que «Chiche» (Hilda Duhalde) mantuvo con el intendente Grindetti, la idea era conformar con ella y las distintas referentes territoriales del proyecto de manzaneras esta primera mesa de trabajo, para fijar pautas de acción y tareas a realizar», expresó Quindimil, al termino del encuentro.
La estrategia del Gobierno busca, desde la faz política, restarle poder a las organizaciones sociales que hoy acaparan una enorme pata de la distribución de alimentos y planes sociales. La vuelta de las manzaneras es un regreso a una estrategia pre organizaciones sociales, ya que la mayoría apareció tras la crisis de 2001. Hoy la pelea con los movimientos pasa por «quien» entrega la comida. Desde el oficialismo local sostienen que «debe ser el estado».
En una primera instancia, el trabajo consistirá en un censo de los habitantes con mayores necesidades o dificultades, se detectarán problemáticas urgentes a asistir, además de otras problemáticas vinculadas a las nuevas necesidades generadas por la pandemia de Covid-19.
Posteriormente, el programa de trabajadoras vecinas se extenderá con nuevo impulso en todo el distrito, con un alto grado de compromiso por parte de las 191 manzaneras de Lanús, en su mayoría jefas de hogar, con espíritu solidario, fuerte conocimiento y arraigo en sus barrios.
Esta semana, en diálogo con El Termómetro, Chiche Duhalde apuntó contra la centralidad de las organizaciones en el reparto de la ayuda social: “hay que buscar mecanismos transparentes, todo sale del mismo bolsillo que es el del Estado pero tiene que haber un control (…) Todo el mundo tiene que saber que no puede ganar con planes mucho más de lo que gana un médico y otros que no reciben nada, no es justo”.





















