El Municipio de Almirante Brown inició la producción de «pan proteico» para distribuir en los comedores sociales de todo el distrito. La tarea, realizada en conjunto con la Justicia Federal, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA) y la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNAB) se llevará adelante con una panificadora industrial proveniente del narcotráfico.
«Nos llena de orgullo que en medio de esta pandemia de Coronavirus hayamos podido articular esfuerzos con el juez federal Federico Villena y la CONEA para poner en marcha la fabricación industrial de este pan tan especial que ya estamos comenzando a distribuir entre las instituciones brownianas», indicó el intendente Mariano Cascallares.
Este proyecto se inició cuando el Juzgado Federal N° 1 de Lomas de Zamora -a cargo del doctor Federico Villena- incautó el aparato en cuestión. Las máquinas, que fueron cedidas a la comuna browniana, incluyen amasadoras industriales, hornos y todo el equipamiento para la producción de pan a gran escala».
La panificadora fue instalada en el Centro de Formación en Panificados y Gastronomía dependiente de la Secretaría de Producción, Empleo y Formación Profesional, que funciona en la localidad de Ministro Rivadavia.
Según precisaron, «tras meses de aprendizaje, de conformar un equipo de trabajo y de muchísimas pruebas comenzó la fabricación industrial del pan con un agregado muy importante: el pan que se produce es «Pan Proteico». En paralelo la CONEA lleva meses desarrollando en laboratorio el pan supernutritivo y a este proyecto generado en el Centro Atómico de Ezeiza se lo trajo ahora a la panificadora municipal de Almirante Brown.
En efecto, a partir de un convenio firmado con la Comisión se le dio impulso a un proyecto que consiste en el desarrollo de panificados con alto valor nutritivo, seguros microbiológicamente y de larga duración. El objetivo es garantizar la seguridad alimentaria de la población más vulnerables, más en emergencias como la que atraviesa el país y el mundo a raíz de la pandemia del Covid-19.
El proyecto, que incluye a la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNAB), ya permite elaborar unos 1600 kilos de pan cada jornada. Y se está iniciando la distribución en los comedores de los barrios y las localidades brownianas.



















