Con la intención de sumar recursos humanos, uno de los mayores faltantes en el marco de la pandemia del COVID-19, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires autorizó hoy a personal médico retirado y aquellos que se hayan acogido a un retiro voluntario a poder trabajar dentro del sistema sanitario y se sumen a la pelea contra el Coronavirus.
La medida apareció hoy en el boletín oficial y lo autoriza el Decreto 213/2020 que establece, durante el plazo de vigencia de la emergencia sanitaria,un “régimen de compatibilidad” para los jubilados y aquellos agentes de salud que estén bajo retiro voluntario para prestar nuevamente servicios de manera excepcional. Esto no afectará el cobro de sus jubilaciones ni tampoco las cuotas pendientes del beneficio.

Desde la Provincia señalaron que esta medida va en línea con “la velocidad en el agravamiento de la situación epidemiológica a escala internacional, lo que requiere la adopción de medidas inmediatas para hacer frente a esta emergencia, adoptando medidas tendientes a la protección de la salud y la coordinación de esfuerzos en orden a fortalecer el personal necesario para satisfacer la demanda del sistema de salud”.
El Gobierno entiende que existe una gran cantidad de beneficiarios del sistema previsional, que cuentan con formación y experiencia útil para optimizar aspectos de planificación, técnico funcionales y demás aportes de gestión que coadyuven a la eficacia de acciones estatales en esta materia.
Asimismo, quedarán exceptuados aquellos “se hubieran jubilado por invalidez, y aquella tuviera carácter de definitiva, o quienes estuvieran al amparo de regímenes diferenciales por la realización de tareas insalubres, determinantes de vejez o agotamiento prematuro”.



















