Trabajadores despedidos de Petronas iniciaron un plan de lucha para pedir la reincorporación de las 15 personas que quedaron en la calle tras el cierre intempestivo de la planta que la empresa tiene en Ezpeleta. La fábrica funcionaba desde 2010 en Mitre 4979, frente al cementerio municipal de Quilmes, pero sin la habilitación del gobierno local.
Desde la empresa nos dijeron que el intendente Martiniano Molina no les quiere habilitar el lugar. Con esa excusa nos despidió», relató a El Termómetro Jonathan Mendoza, uno de los operarios afectados, y señaló que en los últimos tiempos no existió “ningún problema ni derrame” que haya modificado la situación.
Pese a esta situación, aseguraron, “la empresa no dejó de producir”, sino que tercerizó el trabajo en la empresa Dapsa de Dock Sud”, y derivó a la sede de Puerto Madero a quienes cumplían funciones administrativas. Por esta razón, los ahora desempleados sostienen que “las necesidades productivas continuaban y que los despidos son ilegales e injustificados”.
“Nosotros hacíamos una producción de un millón de lubricantes para autos por mes y exportábamos a Chile, Paraguay y Uruguay», relató y reparó en que la compañía es “una multinacional que hace negocios multimillonarios en Vaca Muerta junto a YPF”.
Ante esto, exigen al Ministerio de Trabajo, al jefe comunal y a la gobernadora María Eugenia Vidal “que se hagan responsables de esta situación intolerable e intercedan” para que puedan recuperar los puestos de trabajo. Sostienen que se trata de “un caso de discriminación a un grupo que está sindicalizado”.




















