Luego de la detención de tres personas en el boliche Santa Diabla de Florencio Varela por una causa de “facilitación y promoción de la prostitución”, el fiscal Daniel Ichazo señaló que el procedimiento puede mostrar el primer eslabón de una cadena que se extiende a varios lugares de la zona. Además, vinculó la situación con el elevado nivel de vulnerabilidad social que atraviesa la región.
“Creo que es una posible modalidad que se puede estar dando en algunos otros boliches. Seguimos trabajando con esa causa porque tenemos víctimas que no están en condiciones de declarar”, explicó el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 de Berazategui en diálogo con El Termómetro.
La investigación la llevó adelante la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes se inició a partir de una denuncia sobre la existencia de una posible red de trata de personas que operaba en los locales bailables de la zona.
“Estamos chequeando intercambiando datos con las localidades allegadas a nuestra jurisdicción para ver si está ocurriendo en otros sectores. El proxenetismo como tal nunca ha dejado de existir porque hay una demanda permanente”, observó.
De acuerdo a la información policial, los investigadores establecieron que en el sector VIP de Santa Diabla, ubicado en Calchaquí 5243, había 14 mujeres que trabajaban de “coperas” y acompañaban a los clientes a consumir bebidas en el bar. Además, “si así lo requerían, ofrecían servicios sexuales, siendo las ganancias obtenidas repartidas entre las tres personas que regenteaban la actividad en el local nocturno”.
“Hay testimonios de que algunos iban a divertirse como a cualquier local bailable y otros sabían a qué iban. Pero los dueños no son ajenos a lo que ocurría”, indicó Ichazo y admitió que si bien es una problemática difícil de combatir, tienen “la firme convicción de trabajar para su erradicación”.
Con esos datos, dispusieron un allanamiento y allí detuvieron a dos hombres y una mujer mayores de edad y secuestraron “material de interés para la causa”, entre los cuales se contaron tres notebook, dos teléfonos celulares, dos pendrive, siete cuadernos con anotaciones afines al negocio y ropa interior”.





















