La Asamblea para aprobar el Balance y Memoria de ATE Quilmes terminó a los golpes y con destrozos en el edificio del sindicato. Desde la conducción del gremio acusaron a una «patota» de la agrupación Verde – Blanca, liderada por Gladys Guillén, la ex secretaria adjunta de la anterior comisión directiva, por golpear afiliados y romper el vidrial de entrada del sindicato.
El hecho ocurrió ayer por la tarde, en el edificio de la avenida Vicente López. Se discutía en asambla la Memoria y Balance de la gestión de Claudio Arévalo, cuando por mayoría salió aprobado integrantes de una lista opositora comenzaron a increpar a afiliados. Denunciaron que había personas que no pertenecian al gremio para la votación, aunque para ingresar había que acreditarse y participaron casi 300 personas. El clima se fue calentando y terminó a golpes de puño.
Desde la conducción denunciaron que «una patota liderada por Gladys Guillén y Alejandro Abdala, intentó evitar que los trabajadores discutamos democráticamente, iniciando una serie de hechos de violencia, golpeando a las y los trabajadores, rompiendo los vidrios de nuestra seccional, empujando a nuestras compañeras jubiladas y provocando desmanes dentro y fuera del gremio».
La pelea se movió hasta la entrada del lugar donde rompieron el vidrial del sindicato.
Asimismo, el secretariado de ATE repudió los hechos de violencia: «desde que asumimos ésta conducción tuvimos una política de puertas abiertas, sacamos las rejas que habían puesto la conducción anterior y nuestra casa pasó a ser la de todos los trabajadores. Lamentablemente éstas prácticas de la conducción anterior vuelven a demostrar cuáles son los intereses que defienden, siendo funcionales a nuestros verdaderos enemigos de los trabajadores y el pueblo que son el gobierno de Macri, Vidal y Molina».





















Yo estuve alli y las cosas no fueron asi. Nos dejaron firmar e ingresar pero al poco tiempo cuandose inicio la Asamblea con un spot un afiliado solicito al Arévalo que desalojen a quienes NO SON AFILIADOS DE ATE. Inmediatamente un grupo de patovicas encabezados por el Boxeador Profesional Alan Fernández comenzo a rodeadar al compañero y mediante el uso de los puños y patadas lo tiraron a la calle. Siguio lo mismo segundos después con otro y asi sucesivamente se desmadro todo. Ante la falta de seguridad optamos por retirarnos un grupo de afiliados. Posteriormente fue CERRADO TOTALMENTE EL LOCAL CON 100 PERSONAS, QUIENES NO TENIAN SALIDA AL EXTERIOR. En ese marco «Se aprobó el Balance y se nombró Junta Electoral» Rara forma de «puertas abiertas» y participación de los afiliados. Creí que habiamos superado el patotismo, pero dese la CONDUCCIÓN DE AREVALO se elevó la vara del patoterismo para perseguir a compañeros que tienen disidencias con la CONDUCCIÓN.