En un año crítico para la economía, desde la Asociación de Empresarios para el Desarrollo Argentino evaluaron los efectos negativos en las PYMES y repararon en la necesidad de políticas públicas que colaboren a reactivar el sector. En el mismo sentido, abogaron pero la organización política y la coordinación con espacios que “se opongan a este gobierno”.
“Relevamos 574 empresas en el tercer trimestre y los resultados no son nada alentadores. Estamos hablando de que estamos perdiendo 35 mil puestos de trabajo”, señaló en diálogo Héctor Tripiciano, miembro de la entidad
Como ejemplo de la difícil situación, mencionó que por estos días las empresas “están tomando crédito para gastos corrientes» y destacó que muchas están “sobre la línea de vulnerabilidad porque producen a menos del 50 por ciento”, lo cual complica su sostenimiento.
“Las Pymes empleamos tres de cada cuatro trabajadores de empleo formal y hoy por hoy no pueden pagar las quincenas. El ahogo es máximo”, enfatizó.
En la misma línea, destacaron el impacto negativo de la decadencia del poder adquisitivo, “que va cayendo en forma sistemática”, y del costo dolarizado de los servicios.
“La mejor etapa del crecimiento la tuvimos entre 2003 y 2014. Evidentemente, las políticas públicas son las que definen las posibilidades de subsistir”, opinó.
Con este escenario y con sin expectativas respecto a un cambio en las medidas implementadas por la gestión de Mauricio Macri, el empresario indicó que la apuesta para 2019 es “coordinar políticas de acción con las agrupaciones y sectores políticos que se opongan a los proyectos negativos para la población y los lineamientos de crecimiento”.



















