Después de los dos días de paro impulsados por los gremios docentes, desde el Municipio de Quilmes aseguraron que en el distrito se registró uno de los menores niveles de adhesión. De acuerdo a los datos de la Jefatura Regional, indicaron también que la asistencia de los alumnos estuvo en torno al 80 por ciento.
“El lunes estuvimos en 16 escuelas, no recorrimos más porque o nos dio el físico (…) Los docentes estuvieron en el aula y consideramos que el acatamiento fue muy bajo”, señaló el titular de Cultura y Educación de la comuna, Luis Pulen, quien señaló que si hubo baja concurrencia en algunos establecimientos fue generado por la incertidumbre “de saber si había o no clases”.
En ese sentido, manifestó que el grado de repliegue a la medida tuvo que ver con “la política educativa que está llevando adelante el intendente Martiniano Molina y con “el buen uso del Fondo de Financiamiento Educativo que va a parar a las escuelas”.
En la misma línea, si bien admitió en que “a veces el presupuesto no alcanza”, insistió que se hicieron diversas reparaciones y remarcó que de los 300 edificios escolares que hay en el territorio quilmeño “en ninguno estuvo en riesgo el inicio” por cuestiones de infraestructura.
“Hubo escuelas con problemas de agua pero no tienen que ver con una obra que corresponda al Municipio o a la Provincia, como pueden ser temas de AYSA (…) Hay mucho por hacer pero de a poco vamos resolviendo los problemas de los edificios”, aseguró.
Frente al conflicto por la paritaria, el funcionario observó que “la mayoría de los docentes escucha lo que la sociedad tiene para decir y entiende que la discusión salarial se tiene que dar con los chicos en las aulas”.
“Entiendo el reclamo y que quieran ganas mas pero primero están los chicos y hay un montón de cosas a resolver no sólo en lo salarial (…) A veces los gremios se cierran en posturas y generan que la gente apueste más a un privado que a un público, algo que antes no pasaba”, concluyó.





















