La situación de los cientos de cesantías en el Municipio y la falta de recolección en diferentes sectores del distrito fue un combo que terminó de explotar el jueves. Tras una jornada complicada en las puertas del GIRSU y un servicio reducido, un grupo de vecinos a través de una convocatoria de Unidad Ciudadana se juntaron en el centro de la ciudad para protestar.
La modalidad de ruidazo ya había sido utilizada en los últimos meses en diferentes reclamos, como la suba de los impuesto, entre otros. Pero en este caso la alarma se encendió a raíz de los casi 500 despidos en áreas del gobierno municipal.
Como si fuera poco, las bajas que se dieron a conocer en las últimas horas en Servicios Públicos perjudicó la recolección, ya que salieron apenas 14 camiones en los primeros turnos. De esta manera, en varios sectores del distrito se pudo observar gran cantidad de acumulación de desechos.
Esto se sumó a la difícil situación de las últimas semanas en la que vecinos denunciaron en reiteradas oportunidades la falta de recolección y montañas de basura por el déficit del servicio en el sector de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos.
Por eso, algunas personas se congregaron en Yrigoyen y Rivadavia con ollas para reclamar por los despidos y la falta de recolección.





















