En el marco de una charla sobre “Paridad”, la esposa de Sergio Massa habló como una de las impulsoras del proyecto de ley que establece que el 50% de los cargos electivos deben ser ocupados por mujeres, se refirió a la creciente cantidad de casos de violencia de género y cuestionó al gobierno municipal y nacional.
La jornada de referentes del Frente Renovador en Quilmes comenzó con la llegada de Galmarini, el senador José Luis Pallares, la diputada Mónica Litza y los concejales del distrito (Walter Queijeiro, Gastón Fragueiro y Gustavo Montes) a la Ribera, donde visitaron el comedor “Los Patoncitos” y entregaron un subsidio. “La gente me agradecía a mí que vengo de Tigre, porque me acordé de ellos”, sostuvo la secretaria de Política Sanitaría, quien apuntó contra el “Estado quilmeño”: “Si tengo que venir de tan lejos, donde está el intendente y los secretarios”.
Luego la escena se trasladó a la Asociación Vecinal de Fomento Bernal Oeste junto a Micaela Ferraro y Fernando Carballo (senadores provinciales), donde una gran cantidad de militantes y vecinos participaron del encuentro que giró en torno a los hechos de femicidio y a la Ley de Paridad de Género. El Termómetro dialogó con Malena, quien hizo foco en la última marcha multitudinaria de #NiunaMenos: “Todavía siento que hay mucho de declamatorio y poco se hace”.
A su vez, apuntó contra el “Estado nacional y provincial” y pidió que “se pongan los pantalones largos y entender que desde los municipios solos no se puede” combatir esta problemática. “Si no trabajamos juntos no se va a poder erradicar la violencia. Tenemos que empezar a ejercer nuestros derechos en plenitud”, manifestó.
En cuanto al proyecto de ley que impulsa (ya obtuvo media sanción en el Senado), recordó cuando iniciaron con la idea llegar a la igualdad de género en la conformación de listas. “Nadie no creía, pero se logró dar un salto de calidad democrática. Esto va a ser un cambio cultural hacia adelante”, detalló Galmarini.
Pese a que emerge como una posible candidata para las elecciones de 2017, la funcionaria evitó hacer precisiones y sostuvo que “estamos pensando en cómo vamos a trabajar para no ser más de los mismo cuando -dentro de tres años- Sergio Massa sea presidente”. Y agregó: “Somos coherentes de cuáles son los problemas que hay. Nosotros no timbreamos en la Ciudad de Buenos Aires, fuimos a la Ribera a visitar a quienes peor la pasan”.




















