Días atrás un grupo de organizaciones sociales, junto a la coordinadora del vivero municipal, Gabriel Luciani, se presentaron en el Palacio Municipal para denunciar el cierre del vivero municipal y la imposibilidad de trabajar de Luciani. Además cuestionaban que debido a esto no pueden continuar las actividades que se realizaban junto a alumnos de la Escuela Especial 506.
Desde la gestión municipal la respuesta no tardó en llegar. A través de un comunicado de prensa informaron que «el predio de Italia y Suipacha, donde funciona el llamado “vivero municipal”, se encuentra cerrado al acceso público desde el día 5 de febrero pasado, debido a su estado de desastre sanitario».
Explicaron que «la decisión de su cierre temporal –que se mantendrá hasta tanto pueda ser saneado- fue tomada tras la tarea de relevamiento que en el lugar llevó adelante personal de la Auditoría General de la Municipalidad. Del acta labrada por el organismo –fechada el día 4 de febrero- surge que en el lugar, además del hallazgo de un total abandono, se encontraron entre otras cosas, “preservativos usados y desparramados por todo el predio y cajas de vino en cantidad”.
El informe señala además que el espacio debe ser preservado para no incrementar “el foco infeccioso” hallado. Es por eso, que la subsecretaría de Medio Ambiente debió tomar la medida de vedar el acceso al público y al personal no afectado a las tareas de recupero del predio, no sin antes remarcar que toda actividad de los talleres que se dictan durante el ciclo lectivo en diferentes instituciones educativas de Quilmes, está plenamente garantizado en espacios alternativos a los que ofrece ese predio, hoy sanitariamente impedido de uso.
Efectivamente el lugar permaneció durante la gestión de Gutiérrez absolutamente abandonado. Bajo el mando del ex secretario de medio ambiente, Claudio Olivares, se depositaron allí cientos de contenedores llenos de basura, que provocó la proliferación de roedores por la zona.





















