José Cáceres, un oscuro empleado de la gestión Gutiérrez, continúa al frente del Centro de Monitoreo municipal. El director del COM, llegó al gobierno anterior de la mano de Raúl Oviedo, y fue de los principales responsables del fracaso en el área de Seguridad.
Recientemente, Cáceres entregó un listado con medio centenar de bajas, pero no incluyó en el mismo a sus familiares, que no concurren a trabajar, ni a un par de empleadas amigas, que aparecen poco por el lugar, todos apuntados por el resto de los trabajadores como “ñoquis”.
Según fuentes del Centro de Monitoreo, Cáceres le tiene prohibido a los “pantallistas” informar sobre el mal funcionamiento de las cámaras al secretario de Seguridad, Federico Peña. Hay cámaras que están inexplicablemente apagadas, hay cámaras domo que giran en falso, y otra serie de inconvenientes técnicos.
Los empleados se niegan a hacer pública la situación o a reportar las irregularidades a los integrantes del nuevo gobierno porque temen perder su puesto de trabajo.
En este sentido, cabe señalar que los actuales responsables de la seguridad municipal, consideran que hay un 30 por ciento de las cámaras que no están funcionando, aunque ese número podría elevarse sensiblemente si se realizase un control pormenorizado.
La nueva Secretaría de Seguridad, recientemente creada por la gestión Molina para darle un corte a la creciente inseguridad en el distrito, sigue siendo un refugio para los peores representantes de la anterior gestión, al menos, hasta que se encuentren los reemplazos adecuados.


















