El candidato a intendente de CAMBIEMOS, Martiniano Molina, participó de una reunión vecinal que se llevó a cabo en inmediaciones del predio abandonado en San Francisco Solano, donde debería, según largas promesas de campaña de varios políticos de turno, estar funcionando la terminal.
“El predio, que hubiera facilitado al vecino trasladarse a distintos puntos de la ciudad y de otras localidades, terminó usurpado. El proyecto nunca se hizo realidad. Quedó como un sueño que ya no podrá cumplirse: viven familias en el lugar”, sostuvo un vecino.
“Nos apena ver la necesidad en la cara de los chicos. Lo vemos a diario, no necesitamos ir al interior para palpar el hambre”, relatan los vecinos que se turnan para socorrer en las necesidades de una familia a la que también, “le conseguimos ropa y lo que necesiten”, sostienen. Esto tiene que ver también con la educación: “Es una cadena, estos chicos están impedidos de ir al colegio, de aprender, crecer y por fin, vivir con dignidad”, señalaron.
Martiniano volvió sobre la necesidad de una alimentación saludable “sobre todo en los niños, imprescindible para el desarrollo”, tema que lo llevó a colaborar durante años con emprendimientos y ONG`s vinculadas al tema.
Un capítulo aparte mereció el análisis de la salud en Quilmes, “donde no sirve que los vecinos se vean obligados a salir, enfermos, de madrugada para conseguir un turno en una salita o el hospital zonal. Edificio vetusto y con grandes carencias que redundan en detrimento de los que menos tienen”, sostuvo.
Por último, el candidato a intendente de Quilmes propuso al grupo “trabajar en conjunto para cambiar la realidad del distrito. En esto tenemos que involucrarnos todos. Tenemos que tomar conciencia que necesitamos reconstruir el distrito tras largos años de desidia”.




















