Monzó perdido en Varela

En un acto extemporáneo y difícil de explicar desde la lógica política, incluso la del conurbano, el todavía presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, desembarcó en el Club Nahuel de Florencio en Varela.

Aproximadamente unos mil militantes, en su mayoría de la tercera sección electoral, dieron vida a un evento que en la previa presentó más especulaciones que realidades. Remeras con la leyenda “Yo reivindico la rosca” en alusión a la frase de Monzó, modelos de afiches promoviendo su candidatura a gobernador, banderas de referentes distritales de acompañamiento  para el presidente de la Cámara, fueron desempolvados como si hubiesen estado guardados durante un par de años. Fue el acto que el “monzoísmo” debió hacer en noviembre del año pasado.

Después de una introducción anodina del anfitrión, el concejal varelense Maximiliano Bondarenko, el dirigente de Lomas de Zamora Sebastián Pareja afirmó desde el escenario que “esto es para los que decían que no teníamos nada en la Tercera Sección”, sin aclarar si la frase era una respuesta al destrato que sufrió el sector a manos de la conducción de Cambiemos, fundamentalmente de la gobernadora Vidal, o un mensaje para cotizarse ante una hipotética negociación con el Frente de Todos.

El primero en echar luz sobre el evento fue el senador provincial que finaliza su mandato, Eduardo Schiavo, quien aseguró que allí se daba inicio al armado de “un espacio para que un bonaerense y no un porteño llegue a la gobernación de la Provincia de Buenos Aires”. Lo que tampoco aclaró si ese espacio será independiente, se sumará al Frente de Todos, o como declarara a este medio hace horas el viceministro del Interior y referente “monzoísta”,  Sebastián García de Luca: “vamos a construir dentro de Cambiemos”.

Finalmente, Emilio Monzó tomó la palabra y se mostró emocionado por la envergadura del evento, para después confesar que hacía catorce años que no era el orador principal en un acto, cuestión que se notó en las vacilaciones y la brevedad del discurso. No obstante, Monzó  afirmó que “voy a recorrer la provincia de cara al 2023”.

En el tramo más jugoso de su alocución, Monzó dijo que va a trabajar “para que una nueva generación de políticos gobierne la Argentina”, y ensalzó las figuras del gobernador de San Juan Sergio Uñac, del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y del intendente Néstor Grindetti, a quien elogió especialmente por haberse impuesto en Lanús en medio de la derrota contundente que sufrió Cambiemos en la Tercera Sección.

En síntesis, no quedó claro si este nuevo espacio encabezado por Emilio Monzó, buscará afianzarse de cara a una futura interna en Cambiemos (o como se llame por entonces), si se valorizó para integrarse al Frente de Todos, o si imagina una nueva fragmentación a mediano plazo donde posibles desencantados del peronismo (Uñac y Perotti) y desilusionados del “macrismo” (Grindetti), se integran a este nuevo espacio buscando el 2023.

Posiblemente, el acto de anoche, haya sido el primer lanzamiento político de la historia que se realiza en el intermedio de una elección nacional y la asunción de un nuevo gobierno. Referentes, dirigentes, legisladores provinciales y diputados nacionales, conforman este nuevo espacio que quedó perdido entre la polarización electoral y la lejanía del poder. Por ahora, Emilio Monzó, su líder, no encontró el rumbo en su presentación en Varela.

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