“Los responsables de esto son los que idearon la Ley de Salud Mental detrás de un escritorio”

Luego de la detención del conductor Marcelo “Teto” Medina, acusado asociación Ilícita y reducción a la servidumbre con fines de explotación laboral en una comunidad terapéutica de rehabilitación de personas con adicciones en Berazategui, se reflotó el debate del tratamiento de las adicciones en distintos centros privados y la falta de respuesta del Estado. Por este motivo, el especialista en salud mental y adicciones Gabriel Avena dialogó con El Termómetro y criticó la Ley de Salud Mental.

“Esto es el final de cientos de madres y padres desesperados con un estado históricamente ausente, que no tiene sistematizada una respuesta, ni en el país ni en lugares con más recursos como la provincia de Buenos Aires. Esto es multicausal, pero el primer responsable de esto es la maravillosa Ley de Salud Mental que idearon algunos detrás de un consultorio y que nunca consultaron. Ésta Ley desde 2010 propuso cosas que nunca pudo cumplir”, lamentó.

En esa línea, afirmó que esa Ley “decía que en 2020 todas los modelos de internación comunidades terapéuticas, que hoy dan el 90% de la respuestas a la demanda, tenían que cerrar y desaparecer porque la internación era sinónimo de represión, castigo y avasallamiento de derechos” y sostuvo que “esto fue absurdo, se dieron cuenta que no los podían cerrar”.

En cuanto al consumo, enfatizó que “la demanda ha crecido, en el conurbano es más fácil conseguir un gramo de cocaína que un litro de leche” y señaló que “la triada perversa entre el puntero o líder, el político de turno y parte de la policía corrupta garantiza que hace 30 años en el conurbano se vendan drogas con una impunidad terrible”.

“A pesar de este aumento la ley prohibía habilitar más camas y entonces empezaron a florecer comunidades terapéuticas clandestinas. La ley entonces audita y obstaculiza también comunidades terapéuticas habilitadas y éstas que no lo están no van”, añadió. Asimismo, subrayó que “hace 60 años que a la Argentina a través de la sociedad civil, en virtud de un estado ausente y expulsivo, le importa muy poco el tratamiento del consumo”.

Avena además marcó que en los centros de rehabilitación “debería haber un equipo interdisciplinario, con un psiquiatra con mucha experiencia, porque hay diferentes trastornos, cambió mucho el paciente en estos años, tiene que haber un psicólogo especialista, trabajadores sociales, talleristas, profesores de educación física, legitimados y matriculados”.

“Hoy los modelos tienen que cumplir normas, con evidencia científica, todas estas comunidades clandestinas están hechas desde la intuición, a veces desde las buenas intenciones y a veces desde lo delictivo con personas que se aprovechan de estas situaciones que duelen mucho”, sumó.

Y disparó: “Tenemos un Sedronar que es una unidad básica y una secretaria de adicciones provincial que cree que no hay que internar un paciente. La internación es uno de los tantos modelos de intervención que convive con muchos otros. No entendés que no podés terminar con la locura por decreto, ésta ley nos ata de pies y manos a los especialistas”.

“No hay que olvidar que hay que trabajar conociendo mucho la vulnerabilidad social porque entre el 80 y 90 por ciento ocurre en entornos de vulnerabilidad social. Este Estado es perfecto para que te puedas morir y cada día consumas un poco más. Los que toman las decisiones no son especialistas, son amigos del poder político de turno”, cerró.

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