Jorge Márquez | Quilmes 1872/2022 – El primer tren, la última estación

 

 

 

Por Jorge Marquez (politólogo y docente universitario)

 

18 de abril de 1872 llegó a Quilmes el primer tren. Había salido a las 12 hs. de la Estación Central ubicada en el Paseo de Julio (hoy Alem entre Mitre y Rivadavia), traía 600 personas y augurios de cambios, luego de una dilatada historia de concesiones y promesas incumplidas.

Ya en 1857, la legislatura provincial había sancionado la ley que permitía al gobernador construir un ferrocarril entre Buenos Aires y Ensenada.

En él llegó William Weelwright, quién mucho tuvo que ver con ese emprendimiento. En realidad, volvía victorioso de un curioso derrotero: 40 años atrás había naufragado frente a nuestras costas y los vecinos del poblado lo alimentaron y protegieron.

El arribo fue toda una celebración que incluyó banderas, discursos y brindis. Esa experiencia, tardía en cuanto a su planificación e imperfecta desde su ejecución, generó transformaciones profundas en un pueblo habitado por alrededor de 6000 habitantes (la mayoría pobladores de la campaña). El Partido tendría una comunicación nueva que lo relacionaría social y económicamente (Bernal tuvo su parador, prácticamente, al unísono que Quilmes, Ezpeleta su estación en 1890, y Don Bosco en 1927 —conocido por ese entonces como Km 13—).

El Ferrocarril Buenos Aires Puerto de Ensenada ofreció a sus usuarios cuatro trenes en invierno y cinco en verano, mixtos, de carga y pasajeros.

En los comienzos, viajar fue ejercitar la tolerancia y el sabor de la aventura. Los rieles estaban asentados sobre platos de hierro que reemplazaban a los durmientes y los descarrilamientos eran habituales. Aun así, en 1873, la línea transportó 512.000 pasajeros (140 pasajeros por cada tren).

Sin dudas, la idea de progreso que implicaba el arribo del tren, incluyó disputas primitivas: Tomás Giráldez, máxima autoridad local en 1870, no se ponía de acuerdo con los concejales al momento de definir donde iría la estación. La discusión era porque que querían que estuviera en la esquina de su chacra. – Giráldez sostenía que debía estar en Conesa y Vicente López, mientras otros, en Mitre entre Alem y Rivadavia-.

Hubo que esperar a que terminaran su mandato y las nuevas autoridades decidieran que se construyera en los límites de la calle Municipal (Rivadavia), a equidistancia de las demandas personales.

Luego de 150 años de su llegada a Quilmes, la efeméride concibe una novedad que hace honor a la importancia del tren en nuestro distrito: habrá una nueva estación. De esta manera, se reafirma la vinculación con la población, con la particularidad de que será la primera del siglo XXI.

 

Bibliografía
Agnelli, Chalo (2014). Quilmes, un Pueblo, 348 Historias, Quilmes. Jarmat.
Arístides Bryan Domínguez (2008). EL FERROCARRIL BUENOS AIRES-PUERTO DE ENSENADA. Tomado de https://docplayer.es/105104833-El-ferrocarril-buenos-aires-puerto-de-ensenada.html
López, José Andrés (2016). Quilmes de Antaño. Quilmes. Buenos Aires Books.
WILLIAM RÖGIND (1937) Historia del Ferrocarril Sud, tomado de https://play.google.com/books/reader?id=OFgaAAAAMAAJ&pg=GBS.PP8&hl=es

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