Definiciones y roles del nuevo Concejo Deliberante

Con el resultado de las elecciones puesto, el oficialismo se encontró con el mejor de los escenarios en el Concejo Deliberante de Quilmes. El temido panorama de quedar en minoría y la expectativa de mantener la paridad quedaron en la nada. El resultado le dio a Mayra Mendoza el quorum propio y la mayoría necesaria para gobernar sin sobresaltos el resto de su mandato. Sin embargo, aún tiene varios aspectos a resolver.
Por su parte, la oposición, de soñar con la presidencia del cuerpo y el condicionamiento a las políticas de Mayra desde el HCD, debe contentarse con una minoría que no será fácil de cohesionar mientras el liderazgo de Martiniano Molina toma distancia con el comienzo de su aventura en la legislatura provincial.

Oficialismo

La evidencia que la conducción política del Concejo Deliberante desde la presidencia del cuerpo fue un rotundo fracaso durante los dos primeros años de gestión, es contundente. Por primera vez en la historia dos concejales presentaron su renuncia por motivos políticos: el inexperto y atolondrado Lula Gómez, que a la postre se sumó a las huestes de Molina; y la concejal Susana Cano, a quien nunca se contuvo adecuadamente y harta de los desmanejos decidió retirarse meses antes de cumplir su mandato.

A ello deben sumarse los conatos de rebelión, con rupturas y amagues de independencia de la referente de La Paz, Laura González, y la crisis con la edil del Movimiento Evita, Patricia Iribarne, que estuvo a punto de armar un bloque propio. Hechos más habituales en el HCD de Quilmes. A esto debe sumarse el inconformismo permanente que traspasaba las paredes de los despachos oficialistas.
No obstante, Fabio Báez será confirmado como presidente del cuerpo. La razón es sencilla, no es capaz de aportar soluciones, pero tampoco genera problemas. Báez es un presidente agradecido, ocupa un lugar que sus pares jamás le darían si tuvieran la posibilidad de elegir de manera independiente, y sabe que no tiene derecho ni respaldo para ningún tipo de ambiciones.

En la conducción del bloque permanecerá Ariel Burtoli, quien se ocupó de hacer los deberes de manera correcta desde que asumió ese rol unos meses atrás.

Por otra parte, en diciembre deberán tratarse las licencias de los concejales electos en el 2019 y en el 2021 que cumplen funciones en secretarías clave de la gestión municipal, como Ángel García (Servicios Públicos), Eva Stoltzing (Hacienda), Mario Lozano (Producción), Cecilia Soler (Obras Públicas) y Florencia Esteche (Privada), aunque no se descarta que alguno de ellos pueda cumplir ambas funciones.

Oposición

Desde la derrota inesperada, la oposición tardó en asimilar el impacto. Lo que estuvo a punto de convertirse en un camino allanado hacia el 2023, control del Concejo Deliberante de por medio, se transformó en un mar de dudas, que se acentuarán o despejarán al ritmo de la marcha oficialista.

Con Molina pensando en su rol provincial sentado en su banca de diputado, la conducción local de los opositores nucleados en Juntos está en veremos. Y lo que se está definiendo en estas horas es el nivel de cohesión del bloque de concejales y los roles que pueden tener cada uno.

Lo que está definido es que el presidente de bloque será Ignacio “Nacho” Chiodo, la cabeza de lista de la pasada elección. Chiodo fue el centro de la ofensiva oficialista en el último tramo de la campaña por la causa conocida como “el robo de caños”, pero esa ofensiva, que podría persistir en el HCD, acaba de disolverse recientemente con los fallos judiciales del caso: Matías Rossi, presidente de la empresa Comarfil S.A, defendido por el estudio Chiodo, fue absuelto de culpa y cargo; mientras que el ex Intendente del pueblo salteño de donde se sustrajeron los caños pertenecientes al gasoducto del NEA, que a la postre terminaron en Quilmes, fue condenado por el delito de robo. El ex intendente se llama Enrique Prado y pertenece al Frente de Todos.

Entonces, sin mayores objeciones, Chiodo presidirá el bloque en reemplazo de Juan Bernasconi, quien lo condujo los dos primeros años de la gestión Mendoza y presidió el Concejo durante los cuatro años de la gestión Molina. El desafío de Juntos es contener a Bernasconi dentro del bloque, ya que a la par del exdiputado provincial Fernando Pérez, son dos de las voces más potentes de la oposición en el HCD.

Los rumores de ruptura que circularon en los últimos días, que mencionaban a Bernasconi armando su propio bloque, al cual podría sumarse otro edil disconforme con la nueva estrategia, se fueron diluyendo a lo largo de las conversaciones.

También debe tenerse en cuenta el rol de Patricia Caparelli, la concejal que volvió a la banca de la mano de la electa diputada nacional Maru Sotolano. La diputada es parte de la estructura de Jorge Macri, y si bien Sotolano siempre estuvo junto a Molina, su nueva situación política puede darle vuelo propio y traer consecuencias locales con Caparelli.

Además, por estas horas también se trabaja para que la edil Raquel Coldani vuelva a integrarse al bloque, después que se alejara por diferencias con la conducción de Juntos.

Por último, se especula con los pedidos de licencia o renuncias de Facundo Gaitán y Guillermo Galetto. Al menos uno de ellos acompañará a Martiniano Molina en su experiencia provincial, dejándole el lugar al inoxidable José María Salustio.

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