Mayra y Martiniano, otra vez

(Por Christian Skrilec)

La disputa política de este tiempo en Quilmes tiene dos caras visibles que dejan muy poco espacio a otras alternativas: la intendenta Mayra Mendoza y el ex intendente Martiniano Molina. Es una afirmación de perogrullo, una obviedad, pero hay que recordarlo para pensar el futuro de la política local.

El análisis no puede eximir la reciente contienda electoral, donde el Frente de Todos con la Intendenta a la cabeza revirtió un resultado gravemente adverso, recuperando más de 30 mil votos para imponerse por una ventaja mínima después de haber perdido por 20 mil votos en las PASO.

Las explicaciones para este resultado son múltiples y la mayoría tienen que ver con aciertos oficialistas más que con errores opositores. La política asistencial y el refuerzo de la obra pública en los barrios fue una carta de convencimiento indudable para el Frente de Todos en muchos distritos de la Provincia, pero en el ámbito local fue la renovada articulación que tuvo el oficialismo con todos los sectores políticos que lo componen, comprometiéndolos con la gestión y con la elección, a lo que se sumó una fortísima voluntad militante de Mayra Mendoza y los suyos para ir a buscar los votos que le hacían falta.

Para la oposición, que en cualquiera de los análisis y pronósticos de propios y extraños, tenía la elección ganada, el golpe fue duro. Si bien el pase de facturas internas en Juntos es sutil, marcando la falta de inversión publicitaria o descuidos en la fiscalización, lo cierto es que Molina sostuvo la campaña con su imagen, manteniendo infinitas reuniones, e incluso haciendo pie en barrios que le son claramente esquivos.

Para aquellos que consideran que el enfrentamiento entre Mayra y Martiniano no fue directo, digamos que la razón los asiste formalmente, Mayra no estaba en la boleta y Martiniano era candidato a diputado provincial, el cuerpo de la boleta con menos influencia en el votante. Pero negar que ambos fueron las figuras sobresalientes de la campaña, es de necio.

 

Mayra recargada

Si Mayra llegó a la elección del 2019 apalancada en su trayectoria nacional, con el respaldo de las principales figuras del kirchnerismo (fundamentalmente Cristina) y con el respaldo de La Cámpora (organización de la cual es referente), con la reciente elección consolida su poder territorial. Haber dado vuelta la elección la pone en un lugar donde el resto de los intendentes ya no podrán mirarla de reojo.

Su proyección futura se consolidó con el triunfo alcanzado en un contexto sumamente adverso: inflación galopante, devaluación, mal humor social, inseguridad insoluble (vale recordar la trágica muerte de Lucas Cancino que golpeó brutalmente el gobierno), y una lista de candidatos nacional que carecía de arrastre. A lo que debe sumarse un fuerte desgaste de su imagen en los medios nacionales y en las redes sociales. Lo que para Mendoza es una ventaja: proyección y apoyo nacional y representatividad en La Cámpora, también es una carga que la pone permanentemente en la línea de fuego opositora.

Difícilmente el oficialismo de la Provincia de Buenos Aires en general y el de Quilmes en particular, enfrenten la próxima elección en circunstancias tan negativas, lo que implica que el camino a la reelección de Mayra, aunque no está allanado, tampoco será intransitable.

 

La vigencia de Martiniano

A pesar de la derrota, la segunda consecutiva, Martiniano Molina está vigente. El saldo de su imagen entre los quilmeños es positivo y sigue siendo, al igual que en el 2015 cuando  alcanzó la intendencia, un fenómeno electoral. La elección de juntos en la Tercera Sección, donde Martiniano encabezaba la lista de diputados provinciales, fue aceptable. La elección general en Quilmes, si el contundente triunfo de las PASO no hubiera empañado el análisis, lo deja en carrera para el 2023.

Como es lógico, el resultado final y el contexto también condicionan al ex intendente. Si el escenario electoral para el oficialismo era pésimo, para la oposición era mucho mejor, aunque no óptimo. Martiniano es Juntos, es Cambiemos o Juntos por el Cambio, y consecuentemente lleva consigo el fantasma de Macri. No demos más vueltas, la segunda mitad de la gestión “macrista” fue catastrófica para el conurbano, y no todos tienen la posibilidad de escaparse de ese pasado como la ex gobernadora Vidal, que huyó a la comodidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Metida en el medio de la Tercera Sección, bastión peronista-kirchnerista por excelencia, la figura de Molina es relevante y sólo disminuye ante el intendente de Lanús, Néstor Grindetti. Ahora bien, Grindetti fue reelecto, volvió a ganar por la mínima hace unos días, es uno de los referentes inequívocos de Juntos de la provincia, y armó un aparato electoral voraz como Hacemos de la mano de Diego Kravetz. Con todo esto, en la última elección, aportó desde Lanús unos 108 mil votos. Martiniano, desde Quilmes, sumó más de 131 mil. Para entenderlo, Grindetti es un fenómeno político, Molina sigue siendo un fenómeno electoral.

 

Otra vez

En estas condiciones, todo hace presumir que la pelea electoral en Quilmes del 2023 se dirimirá entre Mayra Mendoza y Martiniano Molina, otra vez, en una disputa directa.

Proyectar cual será el escenario de entonces es producto de la imaginación, la suposición, las expectativas o la brujería, el país de hoy no será el país de entonces, es lo único seguro.

Obviamente habrá PASO o internas, o internas partidarias y PASO, o quien puede afirmar qué cosa. Juntos ya lo puso en práctica este año, y seguramente lo hará en las próximas elecciones. Es posible que Molina deba enfrentar previamente a un radicalismo encabezado por Fernando Pérez, o alguna alternativa del PRO que lleve a la ahora diputada nacional María Sotolano como candidata, pero esto ni siquiera es futurología, es adivinación.

Ni que hablar de la posible interna del Frente de Todos, del dicho al hecho hay un sinfín de circunstancias, pero en el caso que se den, en el horizonte no aparece aún ninguna figura para enfrentar a Mayra Mendoza y cuestionar su vocación reeleccionista.

Gracias por leer.

 

 

 

 

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