Presupuesto 2021: “El gasto se redirige a los servicios sociales, obras , salud y educación”

Después de un año de gestión sin números propios, ya está en análisis el primer presupuesto del gobierno de Axel Kicillof. Desde el Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (IDESBA) analizaron el texto enviado a la Legislatura y destacaron su “progresividad” en cuanto a la forma en que se gastarán los recursos.

“Hay áreas que crecen más o menos pero no se quitan recursos. La única partida que se reduce es el del pago de la deuda porque se va a pagar menos de lo que se venía pagando”, precisó en diálogo con El Termómetro el Coordinador del Área de economía política del Idesba, Andrés Wainer.

En líneas generales, señaló que se trata de “un presupuesto pensado casi como de postpandemia y, en ese sentido, es lógico”. No obstante, puso el foco en que hay que tener en cuenta las distintas variables en juego “porque todo puede cambiar de una semana a la otra”.

Para la administración del próximo año se presupuestaron exactamente $1.910.032.077.779. Las dependencias que recibirán mayores porcentajes, en orden de aparición, son la Dirección General de Cultura y Educación ($498.365.233.679), el Ministerio de Salud ($117.651.316.000), y el Infraestructura y Servicios ($140.369.705.000)

“El gasto se redirige a los servicios económicos y sociales, obras de infraestructura, salud y educación. La única partida que se reduce es el pago de intereses de la deuda por la negociación que se está haciendo”, reiteró.

En tanto, si bien el investigador remarcó que el cálculo realizado para el ejercicio 2021 “es deficitario” y que esa condición “siempre es un problema”, reparó en que un aspecto central a tener en cuenta es “cómo se financia”.

“Además de refinanciar deuda con Nación, la mayor parte de endeudamiento que se va a tomar para financiarlo es en pesos a diferencia de lo que ocurrió en el gobierno de (María Eugenia) Vidal, que fue en dólares. El financiamiento en dólares es poco y con organismos internacionales como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para obras que ya estaban comprometidas”, detalló.

En déficit, aclaró, “se genera en el propio ejercicio” pero también existe “el que se arrastra de deudas anteriores”. Pese a las complicaciones generalizadas, el también investigador del CONICET consideró que “no es el momento para tratar de generar un equilibrio fiscal porque hoy hay que gastar para recomponer la economía”.

“En un contexto como el actual de crisis profunda, más el impacto de la pandemia, es necesario gastar para que se recomponga la economía. La prioridad es tratar de reactivar la economía y hacer frente al enorme déficit social que tiene la provincia”, observó.

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