La frase de Alberto Fernández que sacude la política bonaerense

 

(Por Christian Skrilec)

Se hablaba en voz baja, en la chiquita y a puertas cerradas; pandemia mediante, con el barbijo puesto. La ley que limita la relección de intendentes, legisladores y concejales en la Provincia de Buenos Aires a tan sólo dos mandatos consecutivos, siempre fue un incordio para los Barones del conurbano y los intendentes del interior, que están formateados para perpetuarse en el poder.

La urgencia obligó a levantar la voz, ya que en caso de modificarse y volver al viejo esquema de reelección indefinida o suspender su aplicación para el futuro, debe hacerse antes del inicio del calendario electoral del año próximo, donde legisladores provinciales y concejales que culminan su segundo mandato consecutivo no podrán volver a presentarse para el mismo cargo. Modificar la Ley para el calendario 2023 sería reglamentariamente improbable.

En fin, entre la urgencia y la necesidad del presidente Fernández de lograr sustentabilidad política, el tema empezó a escalar en volumen y discusión entre intendentes y funcionarios nacionales, hasta que ayer, en el marco de una inauguración de obras para el Departamento Judicial de Lanús-Avellaneda, rodeado de intendentes, el Presidente afirmó: “no se puede limitar la voluntad popular”, y la mayoría de los presentes aplaudió hasta calentarse las manos.

La frase fue contextualizada en un discurso donde se elogiaba el trabajo común entre Nación, Provincia y Municipios, durante el cual el presidente Fernández habló de la cercanía que tienen los intendentes con sus vecinos, afirmando que las reelecciones son producto de las calidades de la gestión municipal. A todas luces, una excusa interesante y muchas veces poco realista.

Lo cierto es que este supuesto aval del Presidente para derogar o modificar la Ley 14.836 que limita las reelecciones, sacude a la política bonaerense e impacta con contundencia tanto en el oficialismo como en la oposición.

Para entenderlo, hay que recordar que el impulso de esta Ley fue dado por la ex gobernadora María Eugenia Vidal con la alianza de Sergio Massa. Con la excusa de iniciar una profunda reforma política, la limitación de las reelecciones mejoraba las proyecciones electorales de los entonces Cambiemos y Frente Renovador, a sabiendas que las sucesiones, sea en el radicalismo del interior o en el peronismo del conurbano, son muy difíciles de resolver sin particiones y desgajamientos.

Hoy, la vigencia de la Ley, sigue beneficiando en cierta medida al Frente Renovador, potencia a La Cámpora, e incomoda al peronismo tradicional y a Juntos por el Cambio. Sin ir demasiado lejos, el Presidente da su discurso en favor de las reelecciones en Avellaneda, donde la sucesión de Jorge Ferraresi ya es un dolor de cabeza en la política del distrito.

Desde el punto de vista interno del Frente de Todos y Juntos por el Cambio, la habilitación de las reelecciones sostendría el “status quo” de la política bonaerense, dándole continuidad en el poder dentro del Frente de Todos a intendentes tan pesados como Martín Insaurralde, Jorge Ferraresi, Mariano Cascallares y Fernando Grey entre otros; pero también a los máximos referentes de Juntos por el Cambio como Jorge Macri, Néstor Grindetti o Gustavo Posse.

Durante la tarde de ayer, un Jefe Comunal oficialista del conurbano consideraba que las elecciones del 2023 van a ser muy disputadas, y no era el momento para enfrentarlas con candidatos nuevos. Obviamente que la oposición coincide con esa idea. La continuidad es para todes.

Por otra parte, falta conocer cuál será el desarrollo de la idea blanqueada por el Presidente y la reacción de los otros sectores del Frente de Todos. Para empezar, digamos que hasta hace apenas algunos días, fuentes cercanas a Axel Kicillof negaban toda posibilidad de habilitar las reelecciones, recordando que la relación del Gobernador con la enorme mayoría de los intendentes va de mal en peor.

Asimismo, es de conocimiento público que La Cámpora, como principal agrupación kirchnerista, tiene una lista consolidada de candidatos para pelear varias de las principales intendencias del conurbano en el 2023, y hasta el propio Sergio Massa viene tanteando candidatos en la Primera y Tercera sección electoral.

Lo que es indiscutible, es que la movida del Presidente no es casual ni aleatoria. La presión de Cristina, su escaso volumen político en el ámbito bonaerense, el distanciamiento entre el Gobernador y los intendentes, y la necesidad de acuerdos con la oposición, son una combinación de factores cuyas derivaciones pueden sorprendernos. Por ahora, muchos Jefes Comunales están desempolvando las banderas del “albertismo”, que juntaban polvo en los sótanos municipales.

Gracias por leer.

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