Itatí o la ignorancia del estado

(Por Christian Skrilec)

La pandemia no sólo opera como un virus que enferma y ocasionalmente mata. La pandemia opera también como un cristal de aumento que exhibe y desnuda nuestras deficiencias a extremos perturbadores.

Los ejemplos son inagotables y van desde la precariedad de los sistemas de salud público, privado y sindical, hasta la conectividad y el acceso a la tecnología, pasando por la calidad humana, ética e intelectual de nuestros representantes. Todo lo que se pone bajo la lupa de la pandemia se ve feo, descompuesto, degradado.

Pese a este oscuro y constatable panorama, digamos también que la pandemia opera como un foco de claridad, como una lámpara que ilumina y revela realidades ocultas para la mayoría. El brote de Covid 19 en el barrio Azul y su portentoso y eficaz dispositivo para combatirlo puso luz sobre los barrios periféricos del conurbano.

Comprensiblemente, la vecindad entre Azul e Itatí los puso bajo el mismo foco de atención frente al riesgo sanitario y la amenaza del Covid 19 operó otra vez como un reflector que desnudó la absoluta ignorancia del estado sobre la realidad que lo condiciona: Nadie, ni el gobierno Nacional, ni el Provincial, ni el Municipio de Quilmes, tenía un dato más o menos certero de la cantidad de gente que vive en Villa Itatí. Ni la cantidad de familias, ni de niños, ni de adultos mayores, ni el total aproximado.

Este hecho es de una contundencia definitiva para entender la degradación absoluta de los barrios periféricos en el conurbano, un problema más grave que la ausencia del estado y la indiferencia del resto de los vecinos es la falta de datos. No hay forma que ningún programa asistencial, educativo, laboral, de inclusión o integración pueda dar resultado si no se conocen con certeza el diagnostico de lo que pasa, y no se puede saber qué ocurre si no se puede cuantificar y calificar.

Es interesante comentar que durante años se habló de Itatí como la “villa más grande de sud américa”, el lugar donde vivían “30 mil familias”, “50 mil familias o personas”, “75 mil personas” “más de cien mil habitantes”, etcétera. Obviamente, que estas frases no provenían de un dentista o el almacenero de acá la vuelta, si no de políticos y funcionarios del estado, y eran repetidas y refrendadas por periodistas y comunicadores como el que escribe.

Cuando el Covid asomó como un peligro real en la zona, esas frases se amplificaron en todas partes, aunque tuvieron el freno del censo que efectuó la provincia de Buenos Aires en el año 2018, donde se verificaba oficialmente la existencia de poco más de 15 mil habitantes. Tampoco sonó real, pero al menos le puso un ancla al desvarío.

Finalmente, la discusión se saldó transitoriamente con el padrón electoral en mano: si en el circuito electoral 786 que incluye Itatí Azul y Don Bosco hay en condiciones de votar unas 20 mil personas, y en azul viven unas 4 mil y en el resto de Don Bosco hay mucha gente mayor y parejas sin hijos, descontando extranjeros y vecinos con otro domicilio… “ponéle que en Itatí vivan unas 25 mil personas”. Nunca deja de sorprender el pragmatismo de la política.

Todos sabemos que el censo 2010 no tuvo la exactitud necesaria, la coincidencia del mismo con el fallecimiento de Néstor Kirchner complicó su desarrollo. Tanto es así que se especula que algunos distritos del conurbano, en el caso que en el 2021 se efectúe un censo con la calidad requerida, podrían incrementar su población en más de un 30 por ciento. Por otra parte, el censo de Itatí del 2018, sufrió del mal que Vidal y Cambiemos no pudieron sanar a pesar de haber gestionado la Provincia: su falta de territorialidad. Sin referentes en el barrio y sin el rigor exigible, el censo de Itatí es indudablemente parcial, aunque ofrece una tendencia respecto a las carencias y urgencias del barrio que sirven para trazar un bosquejo de su realidad.

En ese trabajo se observan datos alarmantes respecto a los servicios esenciales como el agua, las cloacas, la electricidad y el gas. La precariedad de las viviendas y la gravedad de la situación ambiental. También se observan números desmoralizadores respecto a la educación, estimando que menos del 40 por ciento de los niños y jóvenes en edad escolar concurre a la escuela, y menos del 30 por ciento de los mayores de 25 años concluyó el secundario. Quienes han trabajado socialmente en Villa Itatí bajo el proyecto de urbanización que tiene al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como financista y al OPISU (Organismo Provincial de Integración Social y Urbana) como tutor, aseguran que un 90 por ciento del barrio necesita una intervención multidisciplinaria, no sólo para encausar la situación del hábitat, sino también las problemáticas sociales, educativas, laborales, económicas y de conflictos intrafamiliares.

La tarea parece ciclópea para un estado ignorante, que ni siquiera puede certificar cuantos habitantes viven en Villa Itatí.
Gracias por leer.

3 Comentarios

  1. la falta de educacion es el mayor problema , la adoctrinacion de los politicos para capturar un publico votante , este sistema perverso es el que favorece a que se perpetuen en el poder los mismos ineficaces de siempre , con falsas promesas y ante la ignorancia de la gente que los mantienen cautivo a cambio de dádivas
    lamentablemente es el modelo que se elige cuando votan , hace cuatro decadas que la argentina viene en decadencia y estamos a punto de tocar fondo

    • Me causan gracia aquellos comentarios qwue endilgan a ciertos politicos la causa de las desgracias de muchos conciudadanos junto con su ignorancia. O sea pontifican desde el balcon de La Verdad revelada.Itati, en si mismo es una desgracia social y urbana.No se arregla con educación o una plaza en e fondo del barranco o una casa de comidas rápidas cercana.a esa población hay que darle la oportunidad de salir de ahí, a un espacio mejor y convertir ese lugar en un centro o reserva ecologica. Solo un Estado con políticos que entiendan que lo mejor es terminar con ciertos aspectos miserables de la vida de Itati lo podrán lograr, con el compromiso del resto de los ciudadanos.TODOS UNIDOS…

  2. a mi me causa indignacion pretender que los ciudadanos tengamos que resolver la ineficacia de la politica
    ya nos comprometemos pagando impuestos , seis meses del año de los trabajadores van a las arcas del estado mas los impuestos diferidos a traves del iva y en los servicios basicos

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