Crisis en la entrega de alimentos en escuelas de  Solano

Después de casi cinco meses, las complicaciones en la comunidad educativa se agravaron no sólo en la transmisión de contenidos sino que se expandieron a las necesidades alimentarias de cada una de las familias. Si bien desde el inicio del aislamiento comenzaron a distribuir bolsones de comida en las escuelas, la demanda es cada vez mayor y los recursos son insuficientes.

Si bien el panorama es similar en los distritos de la región, donde cada vez más personas se acercan a buscar el alimento, la Técnica Nº3 de San Francisco Solano es un claro ejemplo de la situación. Allí, según informaron, las 960 raciones que llegan cubren a poco más de la mitad de una matrícula total compuesta por 1500 estudiantes.

“Antes, la distribución de los bolsones, se hacía a través de una lista y ahora será por orden de llegada. Se va a entregar hasta lo que haya: la última vez vino mucha más gente y hubo algunos que se quedaron sin nada”, relató a El Termómetro la presidenta de la Asociación Cooperadora, Marlene Vázquez.

En este contexto y ante el anuncio del modo de repartición a través de las redes sociales de la institución situada en la avenida 844, “desde muy temprano”, este jueves comenzó a formarse una extensa fila en el lugar.

“Cada vez hay más gente por la falta de trabajo, es entendible que van a venir más. La última vez, a algunos padres les dimos fideos que se fueron rompiendo y se juntaron: eso duele pero hay mucha necesidad”, agregó la mujer y precisó que “hoy a las 5 de la mañana ya había cola en la puerta de la escuela”.

En este contexto, pese a los esfuerzos de directivos y docentes – con ayuda de mamás y papás que colaboran- para llegar a la mayor cantidad de familias, el escenario se vuelve más complejo con el paso de los días.

“Hablé con gente del SAE (Servicio Alimentario Escolar) pero tampoco depende de ellos, la lista se maneja desde La Plata, entonces lo que pedimos es que se amplíe el cupo porque no alcanza para un bolsón por cada alumno”, expresó y consideró que la posibilidad de recibir asistencia “es un derecho que debería ser para todos”.

Además, mencionó que a la problemática creciente en el entorno del alumnado, se suma que muchos vecinos de la zona – que en muchos casos no pertenecen a la institución- también concurren a pedir ayuda ante la crítica realidad económica. “Es lamentable que pase todo esto, pero es lo que está pasando”, manifestó.

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