“La ayuda del Estado está llegando tarde y de manera descoordinada”

Imagen: AnRed
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En Lanús junto con el crecimiento de casos, que hasta la fecha ascienden a 2877 y 51 el número de muertos, se vio un incremento en la cantidad de familias que se acercan a retirar alimentos de los comedores que funcionan en los barrios del distrito.

Pablo Barboza es integrante del Frente Popular Darío Santillán de Lanús y en dialogó con El termómetro, por FM SECLA, brindó un panorama de lo que sucede en los barrios populares del distrito y también se refirió al trabajo de contención sanitaria y alimentaria que desde hace meses llevan adelante desde la organización.

“Hay una situación de desborde del primer anillo de contención frente a la situación sanitaria. Los vecinos pueden estar horas esperando una ambulancia e incluso quienes se hacen los hisopados pueden estar varios días hasta que le dan el resultado y encima se complica el seguimiento de pacientes. Es por eso que frente a ese escenario con la organización nos pusimos a trabajar desde hace unas semanas y nos pusimos a disposición de los vecinos de Lanús. No sólo laburamos fuerte con tareas de difusión y prevención sino que también hacemos seguimiento de casos, acompañamos a los vecinos y vecinas con nuestro vehículo a los lugares de aislamiento y las salitas para que se hagan los hisopados y también nos ocupamos del sostén, en términos alimentarios de la familia que se tiene que quedar aislada”, detalló Barboza.

Además analizó las posibilidades de mantener la cuarentena para los vecinos y dijo: “El cumplimiento hoy es imposible. Hay conciencia de gran parte de los vecinos, la gente se cuida en la medida de los posible pero es muy difícil sostener la cuarentena viviendo hacinado y sin los servicios básicos. Por otro lado está la situación económica(…) Más allá del esfuerzo que hagamos desde las organizaciones, más allá de los estímulos alimentarios que se ejecuten desde el Estado, esa gente no se puede quedar en la casa. Ahí hay un cuello de botella que nos preocupa mucho”.

En ese sentido, el integrante del Frente Popular Darío Santillán remarcó el aumentó exponencial de la población que se acerca a los comedores y a su vez afirmó que “si bien hay una batería de medidas desde el Estado destinadas a paliar esta situación, esa ayuda “está llegando tarde y de manera descoordinada”.

En tanto, con respecto al trabajo realizado desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación sostuvo”: “Vemos que en el Ministerio hay una lógica medio tecnocrática. Mucha planilla de Excel y poco contacto real con la situación que se vive en los barrios. Hoy necesitamos agilidad para resolver rápido cuestiones básicas. Por eso las organizaciones estamos dispuestas a sentarnos con el Ministro para plantearle un plan de acción y una organización sostenida durante estos meses de contingencia.”

Por su parte, Barboza se refirió a la relación con el Municipio: “ Tenemos desarrollo con dos áreas, primero con la Secretaría de Salud, que se viene haciendo un laburo coordinado en la medida de lo posible donde hay laburantes muy comprometidos. Por otro lado, con Desarrollo Social tenemos que estar atrás permanente porque la cosa tiende a no resolverse y se escudan en que Nación y Provincia no baja los fondos. Es una relación más tirante, pero estamos trabajando bastante bien”. Y agregó: “Desde ya que el aporte que hace el Municipio a los comedores es insuficiente y la batería de sostenimiento más grande de nuestros comedores pasa por lo que recibimos de Nación y Provincia”.

Por último, Pablo Barboza hizo mención a cómo ve la situación de acá en adelante y dijo : “creemos que esto no puede resolverse sin el protagonismo y sin el compromiso de todas las organizaciones sociales,sindicales, políticas y religiosas. Tenemos que estar a disposición del Estado y ponernos a trabajar de manera coordinada y conjunta para llegar a un número más amplio de vecinos. Después será necesario pensar en la grave situación que expuso esta pandemia y laburar para resolverla. Esto nos tiene que servir para cambiar la cabeza y entender que hay millones de argentinos que viven mal”.

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