La Correpi denuncia que el aislamiento profundizó los casos de violencia policial

A tres meses del inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) presentó el informe sobre los casos de abusos cometidos por las fuerzas de seguridad en este contexto. Con mayor o menor trascendencia, se contaron más de 50 situaciones a nivel nacional entre los que se cuentan golpizas, torturas, asesinatos, violaciones y desapariciones forzadas.

“Desde el comienzo de la pandemia dijimos que era una medida que es sanitariamente correcta pero que se convertía en una espada de doble filo al dejar su cumplimiento en manos de las fuerzas, que no tienen ningún problema en realizar detenciones arbitrarias o aplicar el gatillo fácil”, expresó en diálogo con El Termómetro la titular de la entidad, María del Carmen Verdú.

En este sentido, señaló que desde el principio el dilema y el problema principal en los sectores más vulnerados está en “salir a trabajar con el miedo a ser detenido y violentado, y a contagiarse, o quedarse en su casa muriéndose de hambre” ya que la respuesta por parte del Estado en el plano asistencial “no alcanza”

“En las barriadas populares si se hubiesen resuelto los problemas desde el primer día, como la situación de hacinamiento, la falta de recursos, de servicios básicos y de tener salas, no hubiera hecho falta poner un cerco policial y un milico en cada puerta para que nadie salga”, expresó y puso como ejemplo lo sucedido en Villa Azul o en la Villa 31.

En la vereda opuesta a las declaraciones del ministro se Seguridad bonaerense, Sergio Berni, la referente puso el foco en la “profundización del delito y del crimen policial en el que sigue habiendo tremendos criminales como los empresarios de Vicentín que siguen caminando por las calles”

“El planteo que hace Berni del aumento del delito lo sigue relacionando con una inexistente liberación masiva de presos , eso fue un invento de la prensa hegemónica para descalificar el reclamo de una situación de extrema gravedad de las y los presos comunes hacinados en las cárceles del país, de 120 mil personas que no están en pabellones vip”, manifestó y reparó en que “hay un universo que tiene cada vez más difícil la subsistencia cotidiana”.

Por otra parte, Verdú se refirió a las políticas implementadas en materia de seguridad y afirmó que “hay un abismo entre las definiciones de Nación y Provincia. No obstante, la llegada de la pandemia frenó cualquier tipo de avance en los reclamos planteados

“Desde el inicio de la gestión (de Alberto Fernández) se vio una diferencia, como que la derogación de protocolos que había impuesto (la ex ministra, Patricia) Bullrich. Esa situación quedó paralizada el 20 de marzo”, afirmó.

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