Condenaron a Marcos Bazán por el femicidio de Anahí Benítez

Foto: Cosecha Roja

El Tribunal Oral en lo Criminal 7 de Lomas de Zamora condenó a presión perpetura a Marcos Esteban Bazán, el dueño de la casa de la reserva de Santa Catalina de Lomas de Zamora, donde se cree que fue retenida, drogada, violada y asesinada la adolescente de 16 años Anahí Benítez en 2017.

El fallo se conoció este mediodía por videoconferencia a través de la plataforma “Teams” y duró a penas un minuto. Fue un adelanto del veredicto condenatorio y se anunció que la lectura de la sentencia, es decir la pena y el delito por el que fue condenado, y los fundamentos, recién se darán a conocer el 2 de junio a las 12.

“El tribunal, por unanimidad y previa deliberación en el marco de la presente causa 49707-17, ha decidido pronunciar veredicto condenatorio respecto del imputado Marcos Esteban Bazán con relación a los hechos por los que viene acusado”,fue lo que se dijo durante la exposición y si bien no hubo una condena trascedió que será perpetua para el acusado, ya que la calificación que le imputaron tiene esa pena.

Bazán siguió la audiencia custodiado por un agente penitenciario desde la Unidad 9 de La Plata donde está detenido. Fuera de los tribunales se realizó una movilización de amigos del condenado que se manifestaban en contra de la decisión.

“Hay un muerto en vida, los culpables son ustedes, hay una madre que vela por su hijo, hijos de puta, corruptos, asesinos seriales”, dijo una mujer en la marcha, según Telam.

Cabe recordar que en su alegato, el fiscal Carrión afirmó que Anahí fue “torturada y cosificada” y pidió para Bazán la pena de prisión perpetua como coautor, o en su defecto partícipe necesario, de los delitos de “privación ilegal de la libertad agravada, homicidio agravado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género” (femicidio) y como partícipe necesario de un “abuso sexual agravado por acceso carnal”.

Como prueba clave contra el condenado, Carrión mencionó el olfato del conocido perro rastreador Bruno, de la brigada canina de Escobar, a quien definió como “el detector de femicidas”. Según el fiscal, el can detectó el rastro odorífero de Anahí dentro de su casa y la presencia del propio imputado en la fosa donde se halló el cadáver de la víctima, a 235 metros de su vivienda.

Otros indicios fueron una tijera secuestrada en la casa de Bazán que la chica solía tener en un morral, una llave que Anahí solía colgarse en el cuello y que se comprobó que abría la puerta del domicilio del imputado y una pala del acusado con tierra similar a la del sitio donde fue enterrado el cuerpo.

La hipótesis de la fiscalía es que Anahí conocía a Bazán por el interés que ambos tenían por la naturaleza y por sus inclinaciones artísticas y que, en ese contexto, el imputado la secuestró, la retuvo en su casa, la drogó con “burundanga” y ahí fue violada por Villalba.

Para los investigadores, luego de ello y al ver la búsqueda policial que se desarrollaba por la joven, los acusados decidieron asesinarla para ocultar los delitos que habían cometido.

Anahí fue vista por última vez el 29 de julio de 2017 cuando salió de su casa de Parque Barón, en Lomas de Zamora, para dar un paseo y el 4 de agosto su cadáver fue encontrado desnudo, con lesiones cortantes y golpes en la cabeza, enterrado en la Reserva Natural Santa Catalina.
La autopsia determinó que fue estrangulada, que le habían suministrado drogas y que en esas condiciones había sido abusada.

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