Protesta y permanencia de ATE en el Municipio

A menos de una semana de iniciarse la mesa preparatoria para la paritaria local, los trabajadores municipales volvieron este martes a la Municipalidad de Quilmes. En este caso lo hicieron para manifestarse en contra de los 31 despidos en diferentes áreas del gobierno y para solicitar el reintegro a sus puestos.

Desde hace varios días, sectores como el Centro de Emergencias Quilmes (CEQ) y el Hospital Oller iniciaron una serie de protestas por la falta de renovación de contratos en las dos dependencias, en Cultura, en la Delegación de Ezpeleta y en la Delegación de la IAPI. El momento más tenso se vivió frente al CUM de la avenida Calchaquí, cuando efectivos policiales custodiaron el edificio.

El panorama se tranquilizó la semana pasada ante la promesa de revisar la situación de cada uno de los casos y tras la primera reunión entre funcionarios y representantes gremiales, con vistas a la negociación salarial de la paritaria 2020. Esto significó un hecho histórico, ya que fue la primera vez en la que ATE formó parte de la convocatoria. “No vamos a aceptar un aumento menor al 50%”, había asegurado el secretario general, Claudio Arévalo, en diálogo con El Termómetro.

Sin embargo, ante la falta de respuestas por parte del Ejecutivo, decenas de afiliados realizaron una protesta el Municipio. Primero subieron al segundo piso, donde está la oficina de la intendenta Mayra Mendoza, y luego continuaron la medida en el hall central y también en la puerta de ingreso. Según indicaron desde el gremio, los cesanteados -en su mayoría mujeres- definieron hacer una permanencia, ya que no fueron recibidos por funcionarios.

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