La incertidumbre en los municipios por los resultados de agosto

(por Ezequiel González)

La falta de certezas sobre cómo se moverá el voto de los indecisos de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias generan un clima particular en la campaña por los elecciones municipales. Desde candidatos con aspiraciones fantasiosas, a oficialismos poco seguros, pasando por internas imprevisibles.

Las dudas que se muestran en las encuestas nacionales se agradan cuando se trata de los comicios por las intendencias. Las dos principales fuerzas que compiten por el poder, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, muestran pocas certezas en cada uno de sus municipios a la hora de aspirar resultados y repiten la frase “hay que esperar al 12 de agosto a ver cómo estamos”.

En Avellaneda, por ejemplo, hay confianza en el oficialismo local para que Jorge Ferraresi retanga la intendencia pero no de la diferencia que pueda sacarle a su competidor inmediato, Luis Otero. En 2017, auge de poder de Cambiemos, el peronismo se impuso por poco más de cuatro puntos. Un contexto muy diferente los muestra confiados, algunos aspiran hasta a poder ingresar ocho concejales, sin embargo esos anhelos parecen ser desmedidos.

Ferraresi es un caso particular: un Jefe Comunal con una muy elevada apreciación de su gestión y un techo de votos bajo, atado a los de Cristina. El electorado avellanedense está muy influenciado por la ciudad de Buenos Aires y la oposición cree que Vidal mide muy bien.

Al lado, en Lanús también confían en retener la Municipalidad. Las encuestas que manejan muestran a Néstor Grindetti en alrededor de los 40 puntos y con un porcentaje similar a la interna peronista, pero aclaran que el número es proyectado, que el número de indencisos todavía es grande y que lo que todavía no pueden tener en claro es el nivel del corte de boleta. Ambicionan con una diferencia a favor de 10 puntos por encima de Mauricio Macri.

El Frente de Todos tiene una interna de cuatro listas. La que lleva a Edgardo Depetri acapara casi el 90 por ciento de las agrupaciones del distrito y tiene todo para quedarse con la PASO, sin embargo, nadie se aventura una victoria contundente y son altas las chances de que alguna lista consiga la minoría. La duda mayor es si la suma de todas superará a Cambiemos pero no se juegan.

En Almirante Brown el peronismo tiene expectativas bastante más altas. En una reunión de gabinete hace unos días, el intendente Mariano Cascallares planteó que si sacan menos de 50 puntos en las PASO es un fracaso (en 2015 sacó 43,4). Ahí Cristina está muy bien. Del lado amarillo aspiran a renovar las bancas actuales en el Concejo y a la vez licuar la división interna que tienen.

Mientras que, en Quilmes la mayor incertidumbre está en la interna de Todos. Seis candidatos se pelean por la posibilidad de enfrentar a Martiniano Molina en octubre. La diputada de la Cámpora Mayra Mendoza, el ex jefe Comunal Francisco Barba Gutiérrez y el pollo de Aníbal Fernández, Matías Festucca, son quienes mejor posicionados están. Y si bien todos creen que pueden ganar no hay posibilidades reales de medirlo en la previa. En el distrito Cristina superaba los 45 puntos, aspiran entre todas las listas a, por lo menos, alcanzar ese número. El oficialismo local igual se muestra confiando, creen que las heridas de la interna serán severas y las aprovecharán en las generales, entienden que podrían sumar hasta unos 8 puntos los próximos meses.

Sin interna ni colectora, en Florencio Varela el peronismo cree que tiene todo para ganar. Será la primera elección en 27 años donde el candidato a intendente no será Julio Pereyra y eso es una incognita. Aún así, en el distrito más pobre de la provincia, Cristina supera ampliamente a Macri. La gran incognita es cómo jugarán las diferencias en el seno del kirchnerismo con Nuevo Encuentro qe quedó excluído del armado. Pablo Alaniz, el candidato del Cambio todavía sueña con un batacazo aunqeu en expectativas reales tiene la posibilidad de convertirse en una segunda fuerza de poder en el HCD.

Finalmente, en Berazategui hay dos grandes dudas: ¿quién, realmente, imprimió las boletas de Todos sin el número de listas?, que no pueden ser utilziadas; y si ¿llegará Mussi a superar el 60 por ciento?, en las últimas cuatro elecciones el oficialismo perdió votos, sin embargo la vuelta del Doctor a conducir la comuna hace esperar una víctor contundente, contra un ignoto candidato en las filas de Cambiemos.

 

Sé el primero en comentar

Dejános un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*