Se completó el tablero de candidatos por la intendencia

A menos de un mes del cierre de listas, Lanús tiene el cartón lleno de cantidatos que pelearán por la intendencia del distrito. La gran mayoría son peronistas producto de la falta de una conducción general y de las aspiraciones de muchos que buscan un lugar. Sin embargo, el principal frente opositor se apresta a una interna sesgada de no más de tres precandidatos. Los números lo tranquilizan a Grindetti que espera una mejora a nivel nacional.

Esta semana se lanzaron los dos que faltaban y habían coqueteado. El sábado 25 de mayo, con una serie de actividades con vecinos el ex secretario de Justicia de la Nación, y candidato en 2015, confirmó que volverá a pelear por la Intendencia. Al igual que resto, dijo que busca el consenso pero si no hay chances irá a internas. En su entorno aseguran que está decidido no importa quien sea el candidato que enfrente.

El otro fue Nicolás Russo. El presidente del Club Lanús estuvo intentando escaparle a la pregunta si se presentaría durante meses, mientras se definía el futuro de Sergio Massa, su jefe político. Un día antes del Congreso del Frente Renovador, donde se le pidió al tigrense que busque discutir acuerdos con el peronismo, salió a empapelar la ciudad con su precandidatura.

Con ellos que completa el cartón de la oposición que ya tenía como una de las cabezas a Edgardo Depetri. El concejal de Unidad Ciudadana, que encabezó la lista en 2017, tiene la bendición de Máximo Kirchner, pero sabe que no podrá ser el candidato a dedo. En las últimas semana se terminó de sellar algo que se trabajaba desde hace algún tiempo y es un acuerdo con el PJ y Darío Díaz Pérez. Todavia sin anunciar un aspirante propio para la Comuna, el Senador se mostró sucesivamente con el ex diputado y buscará proveerle el aparato necesario para pelear la interna.

Al rededor del Frente Patriótico, o cómo se llegue a llamar, hay al menos otros ocho interesados en participar, sin embargo la posibilidad que consigan una lista parece ser lejana. Muchos tienen un pie dentro del PJ y podrían negociar con Depetri; otros ya hablan con Álvarez. Queda aislado de esta ecuación el dirigente del Movimiento Evita, Agustín Balladares, quien todavía aspira a que Alberto Fernández, quien fuera jefe de campaña en 2017 cuando fueron con Florencio Randazzo, lo empuje. Muy difícil.

Mientras, desde hace semanas, el oficialismo espera la definición de sus oponentes con aplomo. Grindetti tiene dos cosas en claras: la elección nacional es clave y que desde el Municipio “mucho más no se puede hacer” para la campaña. La decisión será seguir mostrando obras y una administración activa, mientras esperan que Mauricio Macri mejore, aunque sea un poco, en el conurbano.

Según los últimos datos que maneja Cambiemos, la gestión tiene una imagen positiva del 59 por ciento, mientras que el Intendente, medido sólo, muestra una intención de voto del 47 por ciento, sin embargo, cuando lo miden pegado al Presidente pierde, por lo menos, diez puntos. Eso le da un porcentaje similar al que sacó en 2015, con el que ganó. Mucho dependerá de cómo se muevan los votos de la “tercera opción” que hace cuatro años sacó unos 20 puntos en el distrito y hoy podrían distribuirse.

Al igual que a nivel nacional la incógnita de lo que hará Massa genera hipótesis variadas. Es una hecho que la gente de Julián Álvarez y la de Nicolás Russo trabajarán juntos, aunque sea para fiscalizar. Ya lo hacen en el club donde, en la última elección, el actual presidente abrió su espacio al sector que le era opositor. En ningún de los dos sectores descarta que pueda haber un acuerdo si el tigrente terminar acordando con el PJ. Eso podría mostrar un candidato de otro calibre, con varias apoyos.

Sé el primero en comentar

Dejános un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*