Martiniano, el obrador y la imagen

(Por Christian Skrilec) Es posible que esta semana, en alguna peluquería de la zona, alguna dama distraída abra la revista CARAS y descubra unas luminosas fotos de “Marty e Ile” derrochando elegancia y encanto. Con un barniz más político, los dos principales diarios impresos del país, La Nación y Clarín, dedicaron un espacio al casamiento del Intendente.

A todos aquellos que consideran el casamiento de Molina, un asunto exclusivo de su vida privada, se le solicita encarecidamente ser menos ingenuos. El matrimonio de Martiniano, además de una instancia de su vida personal, también fue un hecho político, y el propio equipo de comunicación del Intendente se ocupó de difundirlo de esa manera.

No sólo por la presencia de referentes políticos más o menos importantes, o de influencia discutible, sino por un factor esencial en los tiempos que corren, que es la construcción de imagen. La imagen gana elecciones. Un punto a recordar a futuro, mientras el “kirchnerismo” construía un relato a base de discurso, el PRO lo construye a base de imagen.

La sociología del último medio siglo nos enseñó a desechar el componente ideológico en el análisis del poder, así que los comentarios político-ideológicos del matrimonio de Molina, son como mínima triviales por no decir del todo intrascendentes. La imagen de Ile y Marty en la revista Caras, o Gente, o en la media página de Clarín, son mucho más efectivas en el imaginario colectivo del quilmeño promedio que la apagada queja sobre el desmesurado operativo policial para custodiar la boda.

También lo aclaro para evitar los malos pensamientos, en ningún momento planteo que Martiniano se haya casado por política, lo que estoy tratando de explicar, es que lícitamente el gobierno de Molina aprovecha el casamiento para fortalecer la construcción de la imagen de su líder, y me atrevo a pronosticar que el impacto a corto y mediano plazo será positivo frente al vecino.

Es que a casi a un año de gestión y sin ánimos de simplificar demasiado el análisis, hay que plantear que la construcción electoral futura del gobierno de Quilmes se fundamenta en la imagen de Molina y en la obra y los servicios públicos.  La idea, en un marco de panorama nacional y provincial sin incendios ni desmesuras, es sensata y efectiva. Hago la aclaración para los agoreros: si el país se derrumba, no hay casamiento ni bajo vías que te salve.

Hoy la ciudad está sintiendo lentamente el peso de la gestión en su versión más visible, que son las obras. La intensidad de los trabajos de bacheo empieza a notarse, no sólo con las ruidosas tareas en la  avenida Irigoyen, sino también dispersas y continuas en el resto del distrito.

La intención del gobierno es que el vecino sienta y vea que se inician, se desarrollan y se concluyen obras. Por eso en la carpeta del Ejecutivo Comunal aparece la inauguración del postergado bajo vías de Bernal para fines de enero o principios de febrero del 2017, la conclusión de los bajo vías de Don Bosco y Ezpeleta para mitad del año próximo, y la puesta en marcha de las obras de transformación de la Avenida Mitre. Los más entusiastas, agregan el inicio de las obras sobre las avenidas provinciales (Calchaquí o Belgrano), la remodelación de alguna de las estaciones del Roca por parte del gobierno Nacional, y desde ya, el inicio de la obra releccionista del nuevo Hospital de Quilmes.

La intención es clara, con la mitad de estas iniciativas, más un servicio mejorado de recolección de residuos e iluminación, la gestión tiene elementos de sobra para dar pelea por el voto del vecino. Insisto, no discuto ideologías, ni siquiera adscribo a la estrategia del gobierno, intento entenderla y describirla. Es posible que las obras de agua y cloacas que llevó adelante la gestión Gutiérrez sean mucho más importantes, socialmente inclusivas, y políticamente más justas que arreglar o ensanchar una avenida céntrica, pero a las pruebas me remito: una enorme porción de los vecinos que fueron conectados al servicio de cloacas por la gestión anterior, no votó a Gutiérrez, y el resto de los quilmeños, no vio la obra, y muchos de ellos ponen en duda que alguna vez se haya realizado.

Gracias por leer.

 

*Publicada en la edición N° 822 del semanario “El Suburbano”.

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5 comentarios en Martiniano, el obrador y la imagen

  1. Otra de las cuestiones que debería solucionar de manera urgente es aumentar el sueldo de los empleados que trabajan 6 horas en las delegaciones, es inadmisible que un empleado municipal cobre 4500 pesos, personas que están en contacto diario con basura, microbios y todas las pestes que se encuentran en ese ámbito. Estas personas, con ese sueldo no tienen ninguna posibilidad de, crecer, económica, ni socialmente. Gracias.

  2. y no habla del hotel que se esta haciendo en brasil? porq no habla de lo que paso con el concejal fragueiro en el club nautico? y las coimas a por ejemplo blondies, el piave y cabral y co?? esto es lo que busca hacer de quilmes?

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